Andrés Zafra, el jugador que hace historia en el rugby colombiano

El cucuteño se convirtió en el primer practicante de este deporte en el país que jugará en Europa.

Andrés Zafra, colombiano que jugará en el rugby de Europa. Foto: Cortesía William León

La contextura física de Andrés Zafra es notable. Mide casi dos metros y pesa 115 kilogramos. A los 19 años es uno de los jugadores con mayor proyección en el rugby colombiano. Con hombros musculosos y brazos esculpidos, como los de un gimnasta olímpico, este joven es un diamante en bruto en un deporte de fuerza y contacto. Su acarreo, su juego aéreo y su inteligencia lo convirtieron en el jugador perfecto para que el Givors de Francia se interesara en él.

Pero no todo ha sido color de rosa para Andrés Zafra. Su primer amor curiosamente no fue el rugby, como a cualquier colombiano sus sueños en el deporte comenzaron en una cancha de fútbol. Su altura siempre fue un arma letal en su posición. Era un delantero centro con mucha fortaleza en el juego aéreo, pero un accidente automovilístico a los 15 años frenó sus sueños. Fractura de tibia, fue el dictamen médico.

La recuperación fue dolorosa, larga y extenuante. Y aunque alejó a Andrés del fútbol nunca le quebró su ilusión de salir adelante. Así que se concentró en el estudio. Era su principal enfoque. Lo que lo motivaba. Pasó un año y el día a día era del colegio Misael Pastrana de Cúcuta hasta su casa, ya no practicaba ningún deporte. Pero todo cambió cuando el programa de la Liga Nortesantandereana de Rugby ‘Niños jugando rugby’ llegó a su colegio.

A él le interesó y fue Daniel Avellaneda Sánchez, quien se convirtió en el primer jugador cucuteño en integrar una Selección Colombia de este deporte, la persona que lo descubrió y le dijo a William León, entrenador de la Selección Colombia y del club Carboneros, que en su grupo había un jugador con las herramientas básicas para convertirse en un buen jugador de rugby.

William hay un muchacho que es más grande que yo y tiene las condiciones para jugar – le dijo Daniel (que mide 1.92 metros) al entrenador.

Esas palabras no tardaron en hacer eco en la cabeza de William León, quien casi de inmediato, como si fuera un reflejo, le contestó a Avellaneda: “tráigalo, invítelo”. El asombro de William se dio cuando conoció a Andrés. Vio un joven alto para su edad, pero flaco, su peso rondaba los 80 kilos.

– ¿Cuánto mide? – fue la pregunta de William.

– 1 metro 97 centímetros – respondió Andrés con un tono de ilusión y una sonrisa que demostraba su interés.

William León sabía que había conocido un prospecto. Un hombre que gracias a su estatura podía destacarse en el deporte. Pero había que trabajar duro. Lo principal era hacerle ganar masa muscular y enseñarle los secretos de un deporte que no es tan conocido en el país.

Foto: Cortesía William León

Para lo primero se hizo un programa con el instructor de pesas Agustín de Pablo y se le puso una dieta a base de proteínas que hizo que un lapso de dos años Andrés subió de 80 kilos a 115. Mientras que para trabajar en la técnica primero lo probó en su equipo (Carboneros) en un partido contra Indios. “No sabía mucho, pero lo que sabía lo hizo bien. Mostró ganas, demostró sus cualidades. Era muy grande y se veía la supremacía. Técnicamente no era tan bueno, pero eso fue mejorando con el tiempo”, afirmó William León en diálogo con El Espectador.

Andrés Zafra comenzó a entrenar para mejorar sus habilidades en el rugby. No solo un entrenamiento diario, sino que también en doble y hasta en triple jornada, en busca de conseguir los resultados con los que sueña todo deportista: llegar a defender a la selección de su país. Y eso por fin sucedió. “Hay personas que nacen para esto, y una de ellas es Andrés”, resaltó León.

Zafra logró su primer llamado a la selección juvenil en 2012. Tan solo le bastaron cuatro meses de entrenamientos. Andrés defendió los colores del combinado nacional en Venezuela, en donde terminaron como subcampeones del Suramericano en 2012. Un año después, también estaría en el mismo evento que se llevó a cabo en Paraguay, donde el seleccionado colombiano finalizó segundo.

Pero fue en 2014 donde demostró toda su calidad. Colombia fue campeona en el Suramericano de Perú y Andrés fue elegido como el mejor jugador del torneo y el mayor anotador. Ese año Zafra recibió su primer llamado a la selección de mayores en un partido contra México, pero después sufrió una lesión de ligamento cruzado anterior. A finales del año es operado. Después de seis meses de recuperación, Andrés regresó en un buen nivel y logró el título con Colombia del Suramericano.

La estrella estaba formada con 19 años. Andrés estaba hecho para este deporte. A la par el jugador adelantaba sus estudios en la Universidad Francisco de Paula Santander en Ingieneria Electromecánica. Su disciplina y responsabilidad hicieron que se ganara una beca al tener un promedio de 4.4.

Pero a finales de 2015 hubo una vinculación con la Cancillería. Se realizó un festival colombofrancés en Cúcuta, donde llegó invitada la asociación French Flair, de exjugadores profesionales de Francia. Ellos vieron a Andrés y dijeron que necesitaban un jugador así, tuvieron la misma impresión que tuvo William León en 2012 cuando lo conoció: vieron a un joven con calidad y las condiciones para triunfar en Europa.

Le ofrecieron una oportunidad en el equipo de Givors, que juega cerca de Lyon. Así que en diciembre vía correo electrónico, se le informó que el presidente del club había autorizado su llegada al club. Un mes después recibe el programa de lo que va a hacer, junto con el tiquete de viaje.

Andrés viajó el lunes pasado y ya se está entrenando con el club. Está en un momento de adaptación estudiando inglés y francés, para continuar con sus estudios, pero el colombiano está mentalizado en triunfar “quiero ser el primer colombiano que conquiste el rugby en Europa”.