Arrancaron los juegos del corazón

En el evento participan 2.900 deportistas con discapacidad cognitiva de 10 países.

Si hay un evento en el que se practican todos los principios del juego limpio es la Olimpiada Iberoamericana Fides, que reúne a más de 2.900 deportistas con discapacidad cognitiva, además de buena parte de sus familiares (cerca de 800), sus entrenadores (900) y 700 voluntarios y organizadores.

Porque en estas justas, a diferencia de todas las demás, lo que importa es participar, no ganar. El objetivo principal de la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Educación Especial, Fides, es seguir promoviendo el desarrollo de programas de integración para personas especiales y sus familias, en lo que el deporte ha sido fundamental.

Después de numerosos esfuerzos y con la colaboración del sector empresarial, Fides ha realizado 12 Olimpiadas Nacionales, en las que ha involucrado a los 50 mil deportistas que congrega en cerca de 400 instituciones de todo el país, desde la isla de San Andrés hasta el Amazonas. Ahora se está internacionalizando, al igual que su prestigio y sus logros, pues ayer comenzaron las Terceras Olimpiadas Iberoamericanas, con la participación de deportistas de Argentina, Canadá, Cuba, Ecuador, México, Puerto Rico, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Colombia.

“Este es un proyecto que no tiene vuelta atrás. Ha crecido mucho y ha logrado sensibilizar a millones de personas. Tiene el aval de la Inas Fid, la Federación Internacional de Deportes para Personas con Discapacidad Cognitiva, además del apoyo de Coldeportes, el Instituto Distrital para la Recreación (Idrd), la Organización Ardila Lülle, la oficina de la Primera Dama de la Nación y empresas como Sotrandes, Envía, Colgate, Croydon, Postobón y Compensar”, explica Alejandro Escallón, quien con su madre Lucrecia y otro grupo de personas fundó Fides hace 35 años, motivado por la discapacidad de su hermana María Elisa.

“Hemos luchado siempre por incluir socialmente a las personas especiales en la comunidad y aunque hemos logrado avances significativos, todavía falta mucho camino por recorrer. La gente debe entender que ésta no es una enfermedad y que no contagia, simplemente es una condición y que aún con ella se puede salir adelante”, enfatiza el médico urólogo, alma y nervio de las Olimpiadas, que se inauguraron oficialmente ayer en el coliseo El Campín, pero iniciaron actividades desde el domingo.

Según comenta Escallón, “estas justas tienen una complejidad enorme. Primero hay que hacer una clasificación de los deportistas de acuerdo con su sexo, edad, marca y nivel de discapacidad. Y luego sí hacer la competencia como tal. Eso significa movilizar y preparar la logística diariamente, con unas condiciones ideales de seguridad para los muchachos”.

Las Olimpiadas se realizan en el Centro Urbano de Recreación de Compensar, en el costado occidental de la Avenida 68, entre calles 53 y 60. Hay disputa por medallas en 14 disciplinas, 11 oficiales y tres de exhibición.

“Ojalá la gente vaya y acompañe a los muchachos, los anime y premie con sus aplausos el esfuerzo que ellos hacen. Lo paradójico es que quien asiste a las Olimpiadas gana mucho más que los mismos deportistas, aprende, se sensibiliza y siente una enorme satisfacción”, concluye Escallón.

Además de las justas, Fides tiene planeado organizar el Bazar de la Salud, que consiste en una completa valoración médica gratuita para cada uno de los participantes, efectuada por especialistas del Instituto Roosevelt.

La próxima Olimpiada será en Córdoba, Argentina, en 2010.

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