Caterine, la reina del salto triple

La atleta está nominada como Deportista del Año de El Espectador y Movistar.

Todo lo que Caterine Ibargüen se propone lo consigue. En junio del año pasado, la morena de la hermosa sonrisa alcanzó uno de sus mayores sueños: ser enfermera profesional, un anhelo que perseguía desde niña. Pero en su vida agitada, que divide entre el estudio, el deporte y su pareja, una sola meta no es suficiente.

Su trabajo diario y su gran profesionalismo le volvieron a dar resultado. Durante este año, la reina del salto triple no sólo se coronó campeona de la Liga de Diamante, sino que superó su marca personal de 14,99 metros, que había conseguido en 2012 en Bogotá. Con 15,31 metros batió el récord suramericano y quedó a 19 centímetros de la marca mundial de la ucraniana Inessa Kravets (15,50 m) en 1995. Además, cómo no acordarse de su gran actuación en los Juegos Olímpicos de Londres, en donde se colgó la medalla de plata en su especialidad.

La colombiana de 30 años siempre sabe lo que quiere y se ve segura, incluso en los momentos de duda. Antes del comienzo de la Liga Diamante, sus metas para 2014 estaban claras: superar su marca en salto triple y ganar el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se realizan actualmente en Veracruz, México. Una de ellas, ya la cumplió.

Y como detrás de una gran atleta siempre hay un gran entrenador, Caterine tiene en el cubano Ubaldo Duany parte de la fórmula de su éxito. Con su ojo de viejo zorro, este curtido entrenador tomó hace cuatro años una decisión que para algunos de sus colegas fue una locura: que su diamante en bruto se cambiara del salto alto, donde también triunfaba, al salto triple. Y ya ven los resultados. Ese talento, sacrificio e inteligencia de Ibargüen, sumados a la sabiduría de Duany, tienen a la antioqueña en la élite mundial del salto triple. Por eso es catalogada como una de las mejores en la historia del atletismo.

De esta manera, la antioqueña se ha convertido en las últimas temporadas en la gran protagonista del triple salto, desde la conquista de la medalla de bronce en el Mundial de Daegu 2011, de la que pasó a la plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y de ahí al oro mundial en Moscú 2013. Ella, optimista por convicción, sabe que aún hay mucho camino por recorrer y que su principal rival siempre será ella misma.

Sin duda, 2014 pasará a la historia como uno de los años de mayor gloria en el deporte colombiano. A la gran temporada de Caterine Ibargüen se unen el brillante triunfo de Nairo Quintana en el Giro de Italia, el título mundial de la bicicrosista Mariana Pajón y la brillante actuación de la selección de Colombia en el Mundial de Brasil, entre otros.

Si quiere que Caterine Ibargüen sea uno de los ganadores del Deportista del Año de El Espectador y Movistar, cuya ceremonia de premiación se realizará el próximo 9 de diciembre en el JW Marriott de Bogotá, vote en www.elespectador.com/deportista o diligencie el cupón que aparece en el impreso.

Las votaciones por internet, un premio adicional

Desde 2013, El Espectador y Movistar premian también al deportista más votado por internet, que no necesariamente tiene que coincidir con el elegido por el comité del periódico encargado en esta decisión. Los lectores efectivamente hacen parte del jurado, como un miembro más, pero su votación no es el resultado final.

Si usted quiere apoyar a su deportista favorito para que sea elegido como el preferido de los lectores, ingrese a la página www.elespectador.com.
Además, puede hacerlo por el premio al técnico del año, el dirigente, el equipo y el podio de la categoría juvenil.

También puede votar diligenciando el cupón que aparece en esta página. Algunos de los votantes serán elegidos para que asistan a la ceremonia de premiación, que este año se realizará el martes 9 de diciembre, a las 10 de la mañana, en el hotel JW Marriott de la ciudad de Bogotá.