Colombia en los Juegos Olímpicos: 80 años de una historia apasionante (3)

Decepción en Moscú 80. La hazaña de Helmut Bellingrodt en Los Ángeles-84, donde se colgó la segunda medalla de plata. Norfalia Carabalí llega lejos en Seúl 88. Ximena Restrepo hace realidad un sueño: la primera presea para el atletismo.

Descalabro en Moscú 80


Inauguración de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980. / Archivo

La novena década del siglo XX se abre con otro descalabro olímpico. La participación de Colombia en los Juegos Olímpicos de Moscú, pasó sin pena ni gloria. La reducida embajada de la cual formaban parte cuatro atletas, dos nadadores y el equipo de fútbol, apenas logró como satisfacción máxima la clasificación, por primera vez, de un nadador en la prueba de los 100 metros pecho, donde se ubicó séptimo, hecho que corrió a cargo de Pablo Restrepo.

Entre los atletas, Domingo Tibaduiza fracasó en los 10.000 metros al abandonar la prueba en su serie eliminatoria y en maratón clasificó 17 (2h17:06). Luis Barbosa, mientras tanto, terminó 34; muy lejos del alemán Waldemar Cierpinski (2h11:03), ganador de la carrera.

En los 20 kilómetros marcha y Enrique Peña (1h38:00) y Ernesto Alfaro (1h42:19.7) se ubicaron entre 17 y 19, respectivamente, mientras en los 50 km Peña cruzó la meta en el puesto 14 ((4h46:27), seguido de Alfaro (4h46:28), ambos a casi una hora del vencedor, el alemán Hartwing Gauder (3h49:24).

Ya veremos como el marchismo fue la disciplina que más títulos le brindó a Colombia durante la década.

Segunda plata de Bellingrodt, en Los Ángeles-84

En aquellas justas el honor del deporte colombiano lo salvó el barranquillero Helmut Bellingrodt, al conseguir una auténtica hazaña tras colgarse la medalla de plata en tiro al jabalí. Fue superado en una final dramática por el chino Li Yuwi, quien sumó 587 puntos, tras más que el colombiano Por eso, pocos le pueden arrebatar el rótulo como uno de los mejores deportistas colombianos de todos los tiempos en Juegos Olímpicos, porque después de 12 años volvió a subir a un podio en esas justas.

También se lució el nadador pablo Restrepo, sexto en la final de los 200 metros pecho, y mejoró en una casilla su actuación de Moscú 80.

El atletismo también entregó satisfacciones. Después de 16 años mejoró su mejor presentación en Juegos Olímpicos, y lo logró en agosto de 1984 en las piernas del marchista boyancense Querubín Moreno (Ventaquemada, 29 de diciembre de 1959), quien en la prueba de los 20 kilómetros finalizó en el noveno lugar con tiempo de una 1 hora 26 minutos 4 segundos. De esta manera, superó su registro personal de 1:28 y quedó a 2 minutos y 6 segundos de la marca nacional en poder de su hermano Héctor, con 1:27.12. Otro colombiano, Francisco Vargas, ocupó el puesto 18 con 1:28.46. Esta competencia fue ganada por el mexicano Ernesto Cantó (1:23:13).

Enrique Peña, entrenador de los marchistas colombianos, horas antes de la prueba lamentó no haber tenido una mejor preparación para estas justas. “La preparación no es la óptima, no es la que yo deseo, porque no hubo más dineros. Pienso que no truncamos todo lo que estaba planeado porque me senté a meditar cuando se nos canceló el viaje a Europa porque no había más respaldo económico para seguir el plan trazado, que la marcha aun a costa de esfuerzos tendría que probar una vez más que no puede quedarse atrás. No me siento a gusto, pero aquí estamos dispuestos a salir adelante porque mis muchachos quieren trabajar”. Peña ocupó el puesto 17 en la misma prueba, durante los Juegos Olímpicos de Moscú-80.


Con la camiseta 118 (a la derecha) Enrique Peña, en los Juegos Olímpicos de Muscú-80. /Cortesía
 

Previo a la gran actuación de Querubín Moreno, el santanderano Álvaro Mejía fungía como el mejor atleta colombiano con su décimo lugar en los 10.000 metros, en México 1968, donde paró el cronómetro en 30:10.6 y aventajó por exactos cuatro segundos a su inmediato persecutor, el estadounidense Tracy Smith. El ganador en esa ocasión fue Naftaly Temu (Kenia), con tiempo de 29:27.4.

En Los Ángeles 84, Domingo Tibaduiza participó en su última olimpiada corriendo los 10.000 mil metros, prueba en la que cruzó la meta –en su eliminatoria– en el puesto 11 con tiempo de 29:07.19, contra 27:53.02, su mejor marca personal que desde el 11 de junio de 1978 permanece como récord nacional vigente. El keniata Sosthenes Bitok se colgó el oro con registro de 28:12.17. En maratón, ‘Tiba’ abandonó.

Norfalia Carabalí llega lejos en Seúl 88

Norfalia Carabalí durante los Juegos Universitarios en 1988. / Archivo

Los XXIV Juegos Olímpicos, el mayor evento deportivo del mundo, se realizaron en septiembre de 1988 en Seúl, Corea. Allí, el boxeador Eliécer Julio, con su medalla de bronce, salvó la expedición de nuestros 40 deportistas (36 hombres, cuatro mujeres) y conquistó para el país la quinta presea olímpica tras derrotar al filipino Michael Hermosilla, al puertorriqueño Felipe Nieves, al alemán oriental Rene Breitbarth y al japonés Katsuyuki Matsushima.

Del grupo de ocho atletas (cinco mujeres, tres hombres) sobresalió la caucana Norfalia Carabalí, al clasificar tercera en su ronda eliminatoria de los 200 metros planos (23.78 segundos). En la siguiente ronda, la de cuartos de final, finalizó octava (23.96) y quedó eliminada de la final, en la que se impuso la estadounidense Florence Griffith Joyner (21.34)

Mejor actuación hizo en los 400 metros, donde fue tercera en su ronda eliminatoria (53.27), igual posición ocupó en los cuartos de final (51.76), actuación que le permitió avanzar hasta la ronda semifinal en la que consiguió su objetivo de quedar entre las 16 mejores velocistas del mundo en esta especialidad con registro de 52.65 segundos, y ser catalogada hasta entonces como la atleta colombiana que más lejos llegó en unas olimpiadas en pruebas de velocidad. La soviética Olga Bryzhina se llevó la medalla de oro (48.65).

Ximena Restrepo fue quinta en su serie de los 200 metros con 24 segundos, y no avanzó a la siguiente fase. En las postas 4x100 (Restrepo, Carabalí, Olga Escalante y Amparo Caicedo) fueron quintas en la eliminatoria (45.46 segundos) y clasificaron por tiempo a la siguiente serie pero no pudieron disputar las semifinales por lesión de Escalante, lo que las privó de haber quedado entre las 16 mejores del mundo.

También fue eliminado en las primeras de cambio Pedro Elías Ortiz, catorce en la eliminatoria de los 10.000 metros planos (29:08.25). El oro fue para el marroquí Brahim Boutayev (27:21.46). En maratón, ganada por el italiano Gelindo Bordin (2.10:32), Ortiz culminó 32 con registro de (2.23:34)

Los hermanos Querubín y Héctor Moreno defeccionaron esta vez. A Querubín lo descalificaron de los 20 kilómetros (había sido noveno en Los Ángeles 84), y Héctor cruzó en el puesto 33 (1.27:06). En los 50 kilómetros se ubicó 30, salvándose del desastre por la marca suramericana que impuso: 4.01.31, contra 4.11.33 del también colombiano Mauricio Cortés.

Amparo Caicedo avanzó a la segunda serie en los 100 metros, donde fue octava con 11.65 para quedar eliminada (su mejor tiempo era 11.35).

En disco, María Isabel Urrutia fue novena en su serie con 53,82 metros y no avanzó a la ronda siguiente. En bala marcó 15,13 metros y corrió la misma suerte.

Se puede concluir que en Seúl las mujeres mostraron pasos de animal grande al superar a los hombres. Para lamentar, el retroceso de los andarines que perdieron terreno respecto a la campaña anterior.

Ximena hace realidad el sueño: una medalla olímpica


Ximena Restrepo, corriendo por una medalla / Archivo
 

Fueron 60 años de continua lucha. Desde 1932, con el boyacense Jorge Perry Villate, nuestros atletas fallaron en su intento de subir a un podio olímpico. Algunos tuvieron la calidad atlética suficiente para lograrlo: Álvaro Mejía, en México-68, fue el candidato de la prensa nacional e internacional, pero ya sabemos lo que ocurrió. Transcurrieron para nuestro país 11 olimpiadas en las cuales sobresalieron Pedro Grajales, el primer colombiano en superar las rondas eliminatorias en 200 y 400 metros; Domingo Tibaduiza, quien con cuatro olimpiadas (72, 76, 80 y 84) lo mejor que obtuvo fue un décimo lugar en una serie eliminatoria. Querubín y Héctor Moreno fueron novenos en la caminata, en las justas del 84 y 92, respectivamente.

Y el momento llegó en Barcelona 92, la XXV Olimpiada de la era moderna, donde por fin el atletismo colombiano se vistió de gala. La heroína: Ximena Restrepo Gaviria, medalla de bronce en los 400 metros planos. Fue la primera vez que la televisión colombiana interrumpió un partido de fútbol para transmitir una carrera de atletismo. El país se paralizó durante casi 50 segundos. Un logro inusual para nuestro atletismo. Pero ese miércoles 5 de agosto de 1992 a las 3 de la tarde, más de un colombiano lloró de alegría ante la hazaña. Algunos con conocimiento de causa, porque sabían que Ximena y Emperatriz habían sacrificado mucho para llegar a ese momento glorioso. Otros se conmovieron porque la emoción no les cupo en el cuerpo. Las lágrimas fueron la mejor forma para explotar de felicidad.

Zancada inmortal

Con el solo hecho de llegar a la final, ya Ximena Restrepo ganaba el rótulo de mejor atleta en la historia de este deporte en Colombia al conseguir lo que ningún antecesor suyo pudo alcanzar en Juegos Olímpicos.

En Barcelona, Ximena evolucionó en cada carrera: primera ronda, 52.34; segunda ronda, 50.63; tercera ronda 49.76 y la gran final con 49.64, que le representó la medalla de bronce, detrás de la ganadora, la francesa Marie Perec (48.83), y Olha Bryzhina, de los Estados Unificados, (49.05). “Ella misma no lo creía. Tuvo que esperar que su nombre apareciera en el tablero electrónico del estadio Olímpico de Barcelona para confirmar que se había ganado la medalla de bronce”.

Para la atleta colombiana, volver a bajar en menos de 48 horas de los 50 segundos para recorrer el óvalo completo de la pista atlética del estadio Olímpico de Barcelona, no era cosa fácil. Y era la segunda vez que había logrado tal hazaña.

Sí, esa es la palabra exacta. Una verdadera hazaña fue la que cumplió Ximena en la noche de ayer. El registro de 49 segundos y 64 centésimas sigue hoy vigente como marca suramericana para la distancia.

Héctor Moreno fue noveno

Merecidamente Ximena se llevó los aplausos. Pero hubo actuaciones para resaltar como el noveno lugar de Héctor Moreno en los 20 kilómetros marcha (1:26:23), una posición más que honrosa. En Los Ángeles-84, Querubín, hermano de Héctor, ocupó una casilla similar. Otra que se destacó fue la caucana Norfalia Carabalí, quien logró clasificarse entre las 16 mejores del mundo. Una vez más los fondistas defeccionaron: Herder Vásquez, en 5 y 10 mil metros y Carlos Grisales en el maratón.

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