Comienza el reto de Tokio 2020

La magnífica presentación de Colombia, la mejor de la historia, no es más que el punto de partida.

La boxeadora colombiana Íngrit Valencia recibió este fin de semana su medalla de bronce. / EFE
La boxeadora colombiana Íngrit Valencia recibió este fin de semana su medalla de bronce. / EFE

Los Juegos de Atlanta 1996 fueron los últimos por los que Colombia pasó sin pena ni gloria. Desde entonces nuestro deporte no ha parado de crecer, gracias al constante fortalecimiento de su metodología de entrenamiento, al mayor apoyo económico, pero, sobre todo, al enorme talento de los atletas y sus entrenadores.

Sin embargo, aún hay muchos ajustes por hacer y el margen de progreso es todavía grande. El nuevo ciclo olímpico, que comienza hoy, tiene como gran meta superar la cantidad y los colores de las ocho medallas que logramos en Río (tres de oro, dos de plata y tres de bronce), pero además deberá dar resultados parciales en los Bolivarianos de Santa Marta 2017, los Suramericanos de Cochabamba, Bolivia, en 2018; los Centroamericanos 2018 en Barranquilla y los Panamericanos de 2019 en Lima, Perú.

Organizar dos de esos cuatro eventos debería servir para promocionar y masificar el deporte en el país, pero también para seleccionar mejor a los atletas con perfil olímpico. Si bien los cupos se ganan con una clasificación, por marca mínima, título o escalafón, Colombia debe comenzar a apuntar a preparar más deportistas de élite con opciones de pelear medalla, así no crezca tanto el número de participantes en Tokio 2020.

Los 22 diplomas olímpicos obtenidos, que recibieron los atletas que terminaron entre el primero y el octavo puestos, además de 102 puntos en la tabla general, permiten soñar con subir a diez podios dentro de cuatro años y mantener el liderazgo en la región.

Cuatro de los ocho medallistas de Londres 2012 repitieron acá. Será difícil que Óscar Figueroa, Caterine Ibargüen y Yuri Alvear, ya por encima de los 30 años, se mantengan. Pero Mariana Pajón, bicampeona olímpica; Yuberjen Martínez, Íngrit Valencia, Luis Javier Mosquera y Carlos Alberto Ramírez sí tienen edad para rendir a tope durante todo el ciclo.

“Hay reserva deportiva. Hay nuevos talentos. Francisco Mosquera, Fernando Gaviria, Fabián Puerta, los boxeadores, algunos atletas. Van a ser cuatro años muy importantes para nosotros y para ellos, para que estos muchachos se consoliden y se crean el cuento de que pueden ser medallistas olímpicos y deben trabajar con todo para eso”, señaló el presidente del Comité Olímpico Colombiano, Baltazar Medina, satisfecho con el resultado deportivo de la delegación nacional en Río.

“¿Nuestras metas futuras? Mejorar, siempre mejorar”, agregó el dirigente, para quien el boxeo y el levantamiento de pesas quedaron en superávit, aunque hay otros deportes a los que habrá que ponerles más cuidado. Colombia en la tabla general pasó del puesto 38 en 2012 al 22 en Río. Fue el tercer país de Latinoamérica, detrás, pero no lejos, de Brasil y Cuba.

“Yo lo que pido es que no solamente me apoyen a mí, que he tenido todas las facilidades para dar grandes resultados, sino a todos mis compañeros, que acá demostraron que tienen con qué llegar muy lejos”, aseguró Caterine Ibargüen antes de viajar a Puerto Rico.

Y eso lo tiene claro la directora de Coldeportes, Clara Luz Roldán, quien estuvo con el equipo colombiano en Río y pudo atender las inquietudes de los deportistas. “Vamos a conseguir mayores recursos para el alto rendimiento. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha apoyado el deporte como ninguno lo hizo antes y lo seguirá haciendo, ese es el compromiso”, señaló.

Será importante darles buen uso a esos dineros, no solamente para preparar y foguear mejor a los atletas, sino también a entrenadores, personal de ciencias del deporte y dirigentes, quienes también necesitan capacitarse, como lo exige la competencia ante la élite mundial.

La magnífica presentación de Colombia en Río, la mejor de nuestra historia olímpica, no es más que el punto de partida para Tokio 2020, en donde habrá que pensar en que podemos estar entre los veinte mejores del mundo.