Compañía da el primer paso para que deportistas coticen en la bolsa

El jugador de fútbol americano, Arian Foster es el primer atleta en dar el salto al mercado de valores.

AFP

Fantex, empresa liderada por Buck French, dio el primer paso para que los deportistas profesionales coticen en la bolsa. La idea es simple, pero el desarrollo es más complejo.

A partir de este jueves se podrán comprar participaciones en los ingresos futuros del jugador de fútbol americano Arian Foster, el primer atleta en dar el salto al mercado de valores.

El jugador de los Houston Texans recibirá 10 millones de dólares a cambio del 20 por ciento de su contrato actual con el equipo, de sus ingresos por patrocinio y de otra cantidad futura ligada a su carrera como jugador o a cualquier actividad relacionada con el deporte tras su retiro, según publicó vanguardia.

La empresa planea vender un millón de acciones a 10 dólares cada una para pagar a Foster, cifra más que probable de conseguir dado el éxito en diferentes países del 'fantasy football', que permite a los aficionados jugar a ser manager general y armar sus propios equipos. Consiguiente a esto a futuro no solo será el fútbol americano, puesto que los 'fantasy' los manejan también el béisbol y el baloncesto e incluso la Uefa lo adoptó para Champions League. En Colombia, lo hizo Águila, con el Profe Águila y el fútbol profesional colombiano.

Los Texans pagarán a Foster por cinco años de contrato 23,5 millones y su rendimiento le podría generar otros dos millones, según la oferta pública de venta de Fantex. Sus contratos por patrocinio le generan casi 700.000 dólares. A la vista de los números, los expertos alertan a los accionistas.

Teniendo en cuenta todos los contratos actuales de Foster, Fantex recibiría apenas cinco millones. Para que fuera beneficioso para el pequeño accionista, sería necesario que el jugador de los Texans ganara durante el resto de su vida 50 millones de dólares ligados al fútbol americano.

Todo dependerá entonces de que en 2017 firme con 31 años un nuevo gran contrato o que cuando se retire se convierta en un personaje como comentarista de televisión, por ejemplo.