Deporte al estilo militar

Inspirado en los programas de entrenamiento de policías, militares y bomberos, el crossfit es un ejercicio ideal para mejorar la resistencia cardiorrespiratoria.

‘Box’ es el nombre que reciben los gimnasios donde se practica este exigente deporte./ Foto: Flickr-crossfitKandahar.

Los ‘Box’ son gimnasios en los que no hay máquinas elípticas ni bicicletas estáticas. Tampoco hay balones de pilates ni trotadoras eléctricas. En su lugar hay sogas, llantas de vehículos, martillos, barras olímpicas, pesas rusas, remos y sacos de arena, elementos más adecuados para la práctica del CrossFit.

Creado por Greg Classman, un ex policía estadounidense que quiso “dar a los civiles la experiencia de tener un sargento a su lado impulsándolos a saltar más alto y correr como atletas olímpicos”, el CrossFit se basa en el incremento de diez capacidades físicas: resistencia muscular y cardiorrespiratoria, fuerza, flexibilidad, potencia, velocidad, coordinación, agilidad, equilibrio y precisión. Esto a través de ejercicios funcionales que permiten ejercitar grupos de músculos y articulaciones en lugar de músculos aislados.

Las sesiones de CrossFit no deben exceder los 50 minutos. En cada una de ellas se lleva a cabo un ‘Workout of the day —WOD— (entrenamiento del día) que consiste en realizar diferentes rutinas organizados en forma de circuito y reguladas por cortos descansos e intervalos de trabajo. “Lo importante es que durante el entrenamiento se realice un trabajo de alta intensidad y corta duración: son habituales las rondas de ejercicio de 30 segundos, con el mayor número de repeticiones posibles de cada uno de los movimientos”, explica Paola Castellanos, practicante de CrossFit en Colombia. “Me gusta el desafío, compito conmigo misma. Muchos lo llaman tortura, pero la rapidez y la exigencia me hacen sentir más fuerte que nunca”, agrega.

Posteriormente, los deportistas “recuperan el aliento, bajan sus pulsaciones, estiran una vez más y vuelven a comenzar”.

Estudios realizados por entidades como el Consejo Americano de Salud, la American College of Sports Medicine y la Asociación Nacional de la Fuerza y el Acondicionamiento demuestran que la práctica constante de este deporte tiene importantes beneficios para los sistemas cardiovascular y respiratorio.

En ese sentido, “el CrossFit puede ser practicado por todas aquellas personas que deseen mejorar capacidades físicas fundamentales para la salud como la resistencia corporal, la composición muscular y, especialmente, su resistencia cardiorrespiratoria, pues sus rutinas están pensadas para trabajar todas las partes del cuerpo y combinar a la perfección el ejercicio aeróbico con el anaeróbico”, cuenta Bernardo Amaya, entrenador de CrossFit en Bogotá.

Según Amaya, los niveles de esfuerzo del CrossFit varían conforme al estado físico de los deportistas. Los principiantes, por ejemplo, empiezan con rutinas de no más de 10 minutos 2 veces a la semana”.

Jóvenes y adultos pueden practicar este deporte. Lo importante, aclara Amaya, “es contar con el acompañamiento y la asesoría de un entrenador certificado y someterse a una valoración médica antes de iniciar con las rutinas”.