Siga en vivo el debate de control político al ministro de Hacienda

hace 1 hora

Las dudas que envuelven el supuesto asalto a nadadores estadounidenses en Río

La policía brasilera no permitió que dos de los deportistas tomarán vuelo hacia su país, ante las imprecisiones en los testimonios.

El nadador estadounidense Gunnar Bentz durante una prueba en Río 2016. / AFP

“Cuatro integrantes del equipo olímpico de natación estadounidense (Gunnar Bentz, Jack Conger, Jimmy Feigen y Ryan Lochte), partieron de la Casa Francia en horas de la mañana del domingo en un taxi, en dirección a la Villa Olímpica. Su taxi fue detenido por individuos que se hacían pasar por policías armados que les pidieron dinero y otras pertenencias personales”, fue la información que entregó un portavoz del Comité Olímpico Estadounidense, el pasado domingo.

Posteriormente, la policía de Río de Janeiro aseguró: “están en marcha investigaciones para indagar el robo sufrido por nadadores del equipo olímpico estadounidense de natación (…) Hubo una denuncia policial y los atletas serán escuchados para prestar más detalles del crimen”.

En su testimonio, Ryan Lochte, quien posee una decena de medallas olímpicas, sostuvo que le apuntaron con un arma en la frente tras ser detenidos por asaltantes en un falso control de tránsito.

Las autoridades brasileras encontraron imprecisiones en los testimonios de los deportistas. También sospecharon porque el incidente no fue denunciado de inmediato. Además, un video de seguridad de la Villa Olímpica muestra que los norteamericanos arribaron a sus habitaciones alrededor de las 6:00 a.m., dos doras después del hecho, dejando celulares y otros objetos antes de pasar por el detector de metales de la Villa Olímpica.

Debido a esto, una jueza ordenó retirarles los pasaportes a Jimmy Feigen y Ryan Lochte. Sin embargo, el par de nadadores, al parecer, ya volaron rumbo a Estados Unidos. En horas de la mañana la policía llegó a la Villa Olímpica para cumplir con la orden y recoger nuevas declaraciones de los deportistas, a quienes no encontraron.

Patrick Sandusky, miembro del Comité Olímpico de Estados Unidos, manifestó que ambos dejaron el lugar finalizadas sus competencias en Río 2016. El padre Lochte le dijo a medios estadounidenses que su hijo abandonó Brasil previo a que se emitiera la orden de la jueza.

Sandusky, no obstante, aseguró que su delegación continuará “cooperando con las autoridades brasileñas” en este caso.

Pero la policía Federal de Brasil tomó otras medidas al respecto. Este miércoles impidió que los otros nadadores estadounidenses supuestamente asaltados, Gunnar Bentz, Jack Conger, tomarna un vuelo de regreso a su país. Los agentes retiraron a Bentz y Conger del avión, según confirmó El Comité Olímpico de Estados Unidos.

Las dudas respecto al caso continúan y las autoridades de Río de Janeiro buscan esclarecer si los deportistas olímpicos pudieron haber incurrido en un delito de comunicación falsa.

Temas relacionados