La frustración de Usain Bolt por su tiempo en los 200m

“Me estoy haciendo viejo. Creo que es mi última carrera de 200m”, dijo tras ganar la carrera del jueves en la noche. El jamaiquino está a una medalla de oro de igualar a Carl Lewis y Paavo Nurmi como máximo ganador del atletismo.

Usain Bolt tras ganar su serie de los 200m en los Juegos Olímpicos. Foto: AFP

Usain Bolt dominó en los 200 metros de los Juegos Olímpicos que se están llevando a cabo en Río de Janeiro. El jamaiquino fue el único atleta en bajar los 20 segundos (19.78s) en la final que se disputó el jueves en la noche en el estadio Joao Havelange. Su ventaja fue notoria. Andre de Grasse, quien terminó en la segunda posición, finalizó con un tiempo de 20.02s, mientras que el francés Christophe Lemaitre y el británico Adam Gemili finalizaron con un registro de 20.12s.

Bolt sigue escribiendo su historia con letras doradas. Pocos se le igualan. Está a una presea dorada de igualar lo hecho por Carl Lewis y Paavo Nurmi como máximo ganador en la historia del atletismo olímpico. Es un atleta sin igual. Por esta razón siempre se exige al máximo y su objetivo principal para los 200 metros, además de lograr su segunda medalla de oro en estas justas, era superar el récord mundial de la prueba, que está en los 19.19s, impuesta en el Mundial de Berlín de 2009.

Pero no fue así. Sus piernas no le dieron en la recta final y terminó con una marca con 59 milésimas por encima del mejor tiempo del mundo. “No estoy feliz con la marca realizada. Mi cuerpo no respondió en la última recta. Me estoy haciendo viejo y mi cuerpo también. Creo que es mi última carrera de 200, pero mi técnico tal vez piense diferente”, admitió Bolt tras lograr su segunda victoria en estos Olímpicos.

“Yo sabía que iba a ser difícil romper el récord mundial, me di cuenta por mis piernas. Me estaban diciendo: ‘escucha, no vamos a ir más rápido que esto’”. Bolt celebró la victoria, recorrió el estadio con una sonrisa de oreja a oreja, pero por dentro quedó insatisfecho por su tiempo y ante el primer signo de declive, el jamaiquino prefiere hacerse a un lado y no convertirse en un testigo privilegiado de que alguien lo supere. Como quizás lo podría hacer el joven canadiense de 21 años Andre de Grasse en un futuro.

Pero a pesar de su decisión, el ‘rayo de Trelanwy’ tiene claro lo que es y afirmó que es uno de los más grandes de la historia del deporte. “Ya no necesito probar nada más. ¿Qué más puedo probar? Soy el más grande”, dijo sin sonrojarse, parafraseando al ex boxeador Mohamed Alí. “Estoy tratando de ser uno de los más grandes (de la historia del deporte). Quiero estar entre Mohamed Alí y Pelé. Espero que tras estos Juegos esté en ese grupo”, finalizó.