Fuad Reveiz, el primer colombiano que se consolidó en la NFL

Lograr consagrarse en la mayor liga de fútbol americano es una tarea muy complicada. Sólo dos colombianos han llegado hasta esta estancia.

CortesíaLos partidos que más recuerda son contra Chicago Bears y Green Bay Packers.
En Colombia el fútbol americano no es tan conocido y aún no es masivo, como el fútbol tradicional. En la actualidad, sólo se practica en los colegios en donde la influencia estadounidense es fuerte y, aunque, existe una Federación no ha logrado obtener el suficiente impulso para consagrase en el país. 
 
A pesar de las circunstancias y del panorama poco alentador, han sido dos los colombianos que han logrado llegar a jugar en la máxima categoría del fútbol americano. El primero fue Jairo Peñaranda, quien debutó en 1981 y se consagró en el deporte estadounidense por cuatro años y el segundo Fuad Reveiz, quien comenzó en 1985. Sin embargo, sólo el último ha podido tener éxito absoluto y ser conocido como el primer colombiano que se destacó en la NFL, así lo demuestran las estadísticas oficiales de esta liga.  
 
Reveiz nació en Bogotá el 24 de febrero de 1963 y aunque desde niño practicaba fútbol tradicional, fue en su colegio, San Carlos, de la capital colombiana, donde conoció y se enamoró del fútbol americano. Aquí contaba con el apoyo de un compañero, quien le enseñaba técnicas y tácticas del deporte y lo apoyó para que escogiera este camino como estilo de vida. 
 
A medida que iba conociendo más el deporte le comenzaron a llamar la atención los uniformes, aún no entendía muy bien por qué debía usar esos gigantescos cascos y esas incómodas hombreras. Al ver los pocos partidos que se transmitían en la televisión colombiana empezó a admirar al equipo Miami Dolphins, de Estados Unidos. 
 
Gracias al trabajo de su mamá en la embajada americana, tuvo la oportunidad de trasladarse a Miami, Estados Unidos, en 1976, cuando tenía 11 años. Allá estudió en Miami Sunset High School donde dio sus primeros pasos como deportista y batió el record de un gol de 60 yardas. Descubrió que su posición era de kicker, es decir, como pateador.
 
Después de cuatro años de estudiar en la institución debía entrar a la universidad, pero no contaba con el suficiente dinero para comenzar. Al enterarse de que en este país daban becas por estudio decidió apuntarse para una y entró en la Universidad de Tennese. “Me di cuenta que daban más becas de estudio por practicar fútbol americano que el tradicional y yo quería estudiar, por eso decidí seguir”, afirma Reveiz. En su vida universitaria logró romper otro record, esta vez fue la anotación de 71 goles de campos.
 
Durante abril los equipos de la NFL buscan agregar a sus plantillas jugadores universitarios, este proceso se llama ‘draft’ y es la oportunidad perfecta para que muchos jóvenes se den a conocer. Este fue el momento de gloria que le faltaba a Fuad para cumplir sus sueños, pues había llevado una buena carrera como deportista en el colegio y en la universidad. 
 
En la séptima y última ronda, el equipo que admiraba, Miami Dolphins, lo seleccionó para que hiciera parte de su plantilla, desde 1985, y así comenzó su historia en la NFL. “Llegar a este equipo para mí fue un sueño dorado, me sentí muy honrado porque este es un equipo donde yo siempre quise jugar y desde pequeño soñaba con esto. Yo creí en Miami y tener la oportunidad de lucir la camisa de ellos siempre es un orgullo muy grande que recuerdo con mucho cariño”, afirma este exjugador de 53 años.
 
Pero en el equipo de sus amores, en el cual jugó una década, no fue donde consiguió el mayor logro en su vida profesional. Luego de pasar, en 1990, un año no tan bueno en San Diego Chargers fue transferido a Minnesota Vikings, grupo donde se consagraría como jugador. 
 
En la noche del 20 de octubre de 1994, Minnesota Vikings, perdía frente a Green Bay Packers de Wisconsin y ya no quedaba mucho por hacer. Pero faltando pocos segundos para que el encuentro culminara, Reveiz logró empatar, haciendo que el juego llegara a tiempo suplementario. Sólo bastó de 3 minutos y 54 segundos de este tiempo para que el mismo Reveiz marcara la anotación que le dio el triunfo a los Vikings. 
 
“Ese partido fue transmitido por todo Estados Unidos, y en ese momento fue donde entendí que este juego es de mucha importancia. Se merecían este título. Fue algo que me llenó de mucha emoción”, añade Reveiz. 
 
A pesar de la exitosa carrera que estaba forjando. En 1997 sufrió una lesión en el pie izquierdo que posteriormente desencadenó en una artritis. Así fue como llegó su retiro definitivo del campo de juego. En las 12 temporadas (11 años) que se desempeñó como jugador profesional logró ganar un botín de oro, vestir la camisa de tres grandes equipos, participar en un Pro Bowl o Tazón de Las Estrellas, anotar 188 goles de campo y 367 puntos extra. 
 
Dedicó su vida al mundo inmobiliario y fundó su propia constructora. Alterna su tiempo con el periodismo deportivo, ya que se desempeña como comentarista. Siempre cuenta con el apoyo de su esposa y sus tres hijos, Bryanna, Nick, quien fue el único que siguió sus pasos en este deporte, y Shane. 
 
Pese a que abrió el camino en la NFL para que otros colombianos logren triunfar y superar su récord, ninguno ha logrado llegar hasta allí. “Hasta ahora no creo que haya otro jugador colombiano en la Liga, pero para mí fue algo muy especial y ser el primero me agradó muchísimo y me siento muy orgulloso. Sé que hay muchas oportunidades y espero que dentro de poco sean más jugadores”, concluye Reveiz. 
 
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