Granizo, nieve, lluvia y viento: el Mundial de rugby tirita

El torneo lidia con el final del invierno que se vive en Nueva Zelanda.

Granizo en Wellington, nieve en la carretera entre Dunedin e Invercargill, viento en Auckland: el Mundial de rugby tirita en este final del invierno austral en Nueva Zelanda.

La primavera tardará en llegar a Invercargill, la ciudad más meridional del país (46 grados de latitud sur), que albergará los partidos del Grupo B Georgia-Escocia, el miércoles, y Argentina-Rumania, el sábado. La meteorología anuncia temperaturas mínimas de cuatro grados, viento y tormentas.

"No es diferente a un día de viento en Edimburgo (55 grados de latitud norte) en el Torneo de las Seis Naciones", filosofó este martes tras el entrenamiento el capitán y fullback escocés, Rory Lamont.

A unas decenas de kilómetros de Invercargill, en las alturas, la nieve se agolpa, igual que en los alrededores de Queenstown, otra ciudad del sur del país, donde las selecciones de Inglaterra y Rumania se entrenaban bajo la lluvia y el frío este martes.

La capital Wellington recibió el granizo durante veinte minutos este martes, tras haberse despertado bajo la nieve por primera vez en décadas a mediados de agosto. El sol debería regresar el sábado para el partido Sudáfrica-Fiyi, pero con fuertes ráfagas de viento.

Auckland, sobre la que también nevó hace un mes, recibe tormentas y fuertes ráfagas de viento desde el domingo. La meteorología prevé más lluvia, pero menos viento este fin de semana, en el que se jugará el partido Australia-Irlanda en Eden Park. 

El miércoles, los dos partidos programados además del Escocia-Georgia, uno en Rotorua, el Samoa-Namibia, y otro en Whangarei, el Tonga-Canadá, podrían no verse afectados por las tormentas. La meteorología anuncia un viento menos fuerte y sólo algunas lluvias durante la jornada en ambas ciudades.

El mes de septiembre marca la transición entre el invierno y la primavera austral en Nueva Zelanda, país en el que el clima varía enormemente de una región a otras, teniendo en cuenta las diferencias de latitud (de 34 grados sur en la punta septentrional de la Isla de Norte a más de 46 grados sur en la parte más meridional de la Isla del Sur).