La huella de Fidel Castro en el deporte

Bajo el mandato del líder de la revolución cubana, el deporte de la isla se elevó a niveles superlativos. Pero también, con la eliminación del deporte profesional, muchos atletas vieron enjaulados sus sueños.

Fidel Castro fue íntimo amigo de Diego Armando Maradona. Foto: AFP

El viernes en la noche falleció en Cuba Fidel Castro Ruz. El líder de la revolución cubana y quien permaneció una década alejado del poder murió a los 90 años de edad. “A las 10:29 p.m. falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro”, afirmó su hermano, Raúl, en un mensaje televisado. Pero Fidel tuvo en el deporte el escenario ideal para demostrar sus triunfos contra el capitalismo.

El líder revolucionario a inicios de su mandato creó las Escuelas de Iniciación Deportiva (EIDE) y fundó los Juegos Nacionales Escolares, donde los estudiantes de todas las edades comenzaron con sus entrenamientos en las disciplinas de boxeo, béisbol, judo, ciclismo, atletismo, esgrima, entre otros deportes. Desde que Castro tomó el poder, Cuba ha tenido una importante proyección deportiva importante, incluso ha llegado a verse como potencia en ciertas competencias. (Vea las imágenes de la vida de Fidel Castro)

Consiguió levantar el deporte en la isla a niveles nunca antes soñados, mientras simultáneamente eliminaba el profesionalismo, alejando a Cuba de los escenarios del boxeo rentado y las Grandes Ligas, donde era dueña y señora en Latinoamérica. (Lea ¿Qué pasará en Cuba después de la muerte de Fidel?)

En los Juegos Olímpicos, desde 1954, Cuba sumó un total de 77 medallas de oro, 65 de plata y 71 de bronce, hasta Río de Janeiro 2016. Barcelona 1992 fue el punto más alto que la delegación de ese país logró. Con 14 oros, 6 platas y 11 bronces se ubicó en un histórico quinto puesto en el medallero. En aquella competencia en la capital catalana, el acontecimiento más emblemático fue el triunfo de la selección cubana de béisbol, que ganó el oro tras derrotar a Estados Unidos. Sin embargo, así como fomentó los sueños de muchos deportistas, también los enjauló en dos ocasiones al impedir la participación de los atletas cubanos en los Juegos de Los Ángeles 84 y Seúl 88. La primera como obediencia al bloque comunista y la segunda para complacer a Corea del Norte. (Lea las pasiones de Fidel tras su retiro)

Mientras que, en los Juegos Panamericanos, desde Cali 1971 hasta Toronto 2015, Cuba nunca dejó su segundo lugar en el medallero y en 1991 cuando recibió esta competencia en La Habana se dio el gusto de adjudicarse el primer lugar por delante de Estados Unidos. Deportistas como Javier Sotomayor, Iván Pedroso, Teófilo Stevenson, Félix Savón, Regla Torres, Orlando ‘Duque’ Hernández, Pedro Luis Lazo y Erick López son algunos de los nombres de una fábrica inagotable de talentos.

Siempre fue un aficionado al béisbol. Aunque a principios de los 40, en el colegio de Belén, un centro jesuita de enseñanza de La Habana, se animó a formar parte del equipo de fútbol que dirigía el sacerdote catalán Pedro Pablo Ferré Elías. “Era un futbolista de calidad regular. Pero era corpulento, musculoso, un jugador muy fuerte y, sobre todo, muy bravo. Ocasionalmente jugaba. No era un jugador titular en el equipo, pero le gustaba el fútbol”, recordó Armando Montes de Oca Arce, quien fuera compañero de equipo suyo, en un artículo publicado en el diario El País en 2014.

De adolecente, también jugó ocasionalmente baloncesto y fue beisbolista en su época de estudiante universitario. El miembro del Salón de la Fama de las Grandes Ligas, Monte Irvin, contó que se enfrentó a Fidel Castro en 1947, cuando el comandante estudiaba en la Univeridad de La Habana: “Él quería ser pitcher. Tiraba muy duro pero no tenía un buen control. Era un jugador de práctica para nosotros. Nunca pudo ser incluido en una nómina”.

Fidel Castro tuvo relación con varias figuras del deporte mundial, pero ninguna como la que forjó con el astro argentino Diego Armando Maradona, quien se internó en Cuba en el 2000, para someterse a una dura desintoxicación y salir de uno de los momentos más duros de su vida. Se admiraban mutuamente desde la primera visita del ex futbolista a Cuba en 1987, ya siendo campeón del mundo. “Viví cuatro años en Cuba y Fidel me llamaba a las 2:00 a.m. para hablar de política o de deporte. Y yo estaba dispuesto a hablar. Es el recuerdo más lindo que me queda”, recuerda Maradona.

La última visita del exfutbolista argentino a Fidel Castro fue hace tres años, “me recibió con una frase: '¿Te venís a despedir?'. Me sorprendió. Es como si me hubiese pegado un saque Del Potro en el pecho. Me agarré a llorar”. En 2004, Maradona tuvo problemas tras una crisis hipertensiva y fue ingresado en la Clínica Suizo-Argentina de Buenos Aires. Cuando su salud se estabilizó, el propio astro albiceleste pidió continuar su recuperación en Cuba. En 2005, Maradona entrevistó a Fidel Castro en su programa “La Noche del 10”. Y, a principios de 2015, Fidel Castro envió una carta a Maradona para desmentirle unos rumores sobre su muerte.

Otra de las grandes visitas que tuvo fue la de Muhammad Alí, en 1996, marcada por la relación hostil entre los caribeños y los estadunidenses, que pasaba por un mal momento histórico. El legendario boxeador Ali visitó Cuba invitado por la Cruz Roja Internacional. La imagen con Castro pidiéndole que lo golpee en la barbilla recorrió el mundo.

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