Jossimar Calvo, genio y figura en los Panamericanos

El gimnasta cucuteño ganó el pasado miércoles dos medallas de oro, en barras paralelas y barra fija. Con cinco preseas, es el mejor colombiano de las justas.

Jossimar Calvo, el mejor gimnasta de los Juegos Panamericanos. / Reuters

Dentro de una semana Jossimar Calvo cumplirá apenas 21 años, pero en las paredes de su casa ya no hay espacio para colgar medallas. Sin embargo, a las dos que ganó el pasado miércoles en los Juegos Panamericanos de Toronto les encontrará un sitio especial, porque fueron muy peleadas y lo ratificaron como el mejor gimnasta del continente y serio aspirante a llegar a una final en los Olímpicos de Río 2016.

El cucuteño, que hace cuatro años fue figura en Guadalajara, mejoró su actuación en territorio canadiense y esta vez llegó a cinco preseas, tres de oro y dos de bronce. Ayer se impuso con maestría en las barras paralelas y la barra fija. En la primera prueba superó al cubano Manrique Larduet y al estadounidense Samuel Mikulak. En la segunda, con una rutina clásica, pero perfectamente ejecutada, venció al canadiense Kevin Lytwin y a Paul Ruggeri, de Estados Unidos.

El martes fue oro en caballete con arzones y el fin de semana había logrado dos terceros lugares, en equipos masculino y la competencia múltiple.

“Estoy bastante satisfecho con mi actuación. Estuve consistente y concentrado, no cometí grandes errores. Cumplí el objetivo que me había propuesto y eso me motiva para seguir mejorando, seguir creciendo y seguir soñando, porque todavía queda mucho camino por recorrer”, aseguró el nortesantandereano, quien ya se convirtió en el mejor gimnasta colombiano de la historia, por encima incluso de su compañero, amigo y maestro Jorge Hugo Giraldo, también medallista en estos Panamericanos.

Por culpa de Van Damme

Aunque cuando era chico quería ser futbolista, Jossimar comenzó a practicar la gimnasia apenas entró al bachillerato porque quería imitar los movimientos del actor y peleador Jean-Claude van Damme. Gracias a sus condiciones pronto representó a su departamento en los campeonatos nacionales infantiles y juveniles.

Bajo las órdenes del entrenador Jairo Ruiz descubrió todos los secretos de la gimnasia artística y se enamoró de los diferentes aparatos, especialmente de la barra fija, que es su especialidad.

Se consagró campeón suramericano juvenil y en 2011 obtuvo la medalla de oro en la general individual y la plata en la barra fija en los Panamericanos de Guadalajara. En 2013 se colgó la presea de oro en la modalidad de barra fija en la Copa Mundo de Gimnasia, en Eslovenia. También ganó en los Juegos Bolivarianos de Trujillo, Perú, y la Copa Mundo de Portugal.

En la temporada 2014 siguió cosechando éxitos. Sumó dos oros, una plata y un bronce en los Juegos Suramericanos de Santiago de Chile. Los títulos fueron en individual general y por equipos, el subtítulo en barras paralelas y el tercer lugar en suelo.

Consiguió otras tres medallas, dos de oro y una de plata, en el Campeonato Panamericano de Gimnasia, en Canadá. Se colgó dos preseas de oro más en la Copa Mundo de Corea del Sur, en donde fue el mejor en barra fija y barras paralelas.

Ocupó el octavo puesto en barra fija y el décimo en la general individual en el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística, en Nankín, China.

Ganó tres oros más en la Copa Mundo Pacific Rim, en Canadá, antes de ser elegido como abanderado de la delegación nacional que participó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz, México, en donde volvió a quedarse con dos oros.

Este año, como se le volvió costumbre, ganó la Copa Mundo de Eslovenia y ratificó que está a la altura de los mejores del mundo.

“Brasil me espera”, le repite constantemente a su madre, Nora, la gran responsable de lo que hoy es Jossimar, un genio de la gimnasia y la gran figura de la delegación nacional en los Juegos Panamericanos.