Jossimar Calvo: sembrando para cosechar en 2016

Faltan poco más de tres años para los Juegos Olímpicos de Río, pero desde ya el gimnasta Jossimar Calvo entrena al menos cinco horas diarias con el objetivo de llegar a una final en las justas que acogerá esa ciudad brasileña.

El nortesantandereano Jossimar Calvo comenzó a practicar la gimnasia porque admiraba al actor Jean-Claude Van Damme y quería imitar todos sus movimientos. Por eso, desde muy chiquito hacía saltos mortales, se paraba en las manos y abría sus piernas de forma impresionante. Hasta que un día el técnico Jairo Ruiz vio en él un futuro campeón y lo invitó a entrenar en la liga departamental.

Hoy, a sus 19 años de edad, Calvo es múltiple campeón panamericano de la especialidad y una de las cartas de Colombia para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Hace un par de semanas ganó la medalla de oro en la competencia de barra fija la Copa Mundo de Liubliana, Eslovenia, en donde demostró que está a la altura de los mejores gimnasta del planeta.

Sabe, sin embargo, que su carrera apenas está comenzando y que debe trabajar mucho para meterse al menos en una final en las justas de Brasil, dentro de algo más de tres años. “Estamos arrancando un proceso que tiene como meta llegar a Río lo mejor preparados posible. Es un camino que requiere sacrificio, disciplina, perseverancia y sufrimiento, pero estoy dispuesto a recorrerlo”, explica el deportista, quien se prepara para una nueva parada de la Copa Mundo, la de Anadia, Portugal, a mediados de junio.

¿Cuándo decidió que se iba a dedicar a la gimnasia?

Empecé a entrenar a los 5 años, pero como a los 8 sentí que eso era lo mío, cuando comencé a ganar medallas en los torneos nacionales. Ha sido difícil, pero ha valido la pena.

¿Cuál ha sido su mayor logro?

El haberme coronado campeón panamericano en los juegos de Guadalajara 2011, con apenas 17 años. Y lógicamente el título de la Copa Mundo, hace poco.

¿Realmente siente que puede llegar a una final olímpica?

Ese es el sueño. Para eso trabajamos con mi técnico y su grupo de colaboradores. Hay que seguir mejorando y compitiendo constantemente contra los mejores, porque es la única manera de saber en qué nivel estamos.

¿Quién lo ha apoyado?

Primero que todo mi mamá, Nohora Moreno, y mi entrenador, quien me ha sabido guiar en esta dura carrera. Después he tenido el apoyo de la Alcaldía de Cúcuta y la Gobernación de Santander, Coldeportes, la Federación de Gimnasia y el Comité Olímpico Colombiano.

¿Siente algo de presión al saber que es una de las esperanzas de medalla en Río?

No, porque para eso trabajo tanto. Yo sabía que en la medida en la que lograra resultados importantes me iban a exigir mucho más. Así es el deporte y me alegra que ahora todo el país esté pendiente de mis actuaciones. Eso me emociona y me motiva.

¿Qué proyectos inmediatos tiene?

Seguir representando a Colombia en todos los eventos del ciclo olímpico y foguearme internacionalmente. Seguir mis estudios de licenciatura en Educación Física en la Universidad de Pamplona, en donde estoy becado por la Gobernación de Norte de Santander.