Katinka Hosszu sigue su cosecha de medallas en los Mundiales de piscina corta

En la semifinal de los 50 metros espalda, la colombiana Isabella Arcila finalizó en la posición 13 y no logró avanzar a la final.

Katinka Hosszu, nadadora húngara. Foto: AFP

La húngara Katinka Hosszu sumó su sexta medalla, la quinta de oro en los Mundiales de piscina corta de Windsor (Canadá), tras imponerse este viernes en la final de los 100 estilos, en una jornada plagada de sorpresas.

Especialmente en la categoría masculina, en la que el estadounidense Michael Andrew, en los 100 estilos, y el holandés Jesse Puts, en los 50 libre, se colgaron un oro que parecía destinado para el ruso Vladimir Morozov.

El nadador ruso pagó muy caro el esfuerzo que tuvo que realizar en la final del 4x50 libre, la prueba que abrió la jornada, para ayudar a su país a lograr un triunfo, que se le sigue resistiendo a Morozov a nivel individual en estos Mundiales.

Y es que sólo al cansancio puede atribuirse la decepcionante sexta plaza en la que concluyó Vladimir Morozov la final de los 100 estilos, una prueba en la que el ruso llegaba como vigente plusmarquista mundial, tras nadar en 50.30 el pasado mes de agosto.

Un tiempo un segundo y medio inferior al que hoy necesitó -51.84- el jovencísimo estadounidense Michael Andrew, de tan sólo 17 años para alzarse con el oro por delante de los japoneses Daiya Seto, plata, y Shinri Shioura, bronce.

Victoria que anunció el nacimiento de una nueva estrella de la natación mundial, el estadounidense Michael Andrew, que en sus primeros Campeonatos del Mundo absolutos ya sabe lo que es subir a lo más alto del podio.

Una precocidad que no es nueva para el estadounidense, que en 2013 se convirtió en el nadador norteamericano más joven en pasarse al profesionalismo con apenas 14 años, y dos más tarde ya había firmado un suculento contrato con una de las marcas deportivas más conocidas del mundo.

Aunque por encima de todo, Andrew, que en 2015 se colgó cinco medallas en los Mundiales Júnior, destaca por sus novedosos entrenamientos, dirigidos por su propio padre, y bajo los parámetros del Entrenamiento de Ritmo de Carrera Ultra Corto, un método en el que prima la intensidad del trabajo sobre el volumen.

Más ortodoxos, aunque igual de efectivos, parecen los métodos de entrenamiento del holandés Jesse Puts, que hoy arrebató por tan sólo 4 centésimas el oro al ruso Vladimir Morozov en la final de los 50 libre, gracias a un espectacular último largo.

Quien no dio opción a la sorpresa fue el japonés Junya Koga, que se alzo con el triunfo en los 50 espalda con un tiempo de 22.85, por delante del francés Jeremy Stravius, que debió conformarse con la plata, y el bielorruso Pavel Sankovich, que se colgó el bronce.

Una final en la que el español Miguel Ortiz-Cañavate concluyó en una más que meritoria sexta posición, tras pagar en los metros finales el esfuerzo realizado en un primer largo, en el que el madrileño dio la impresión de poder pelear por el tercer escalón del podio.

Más previsible fue la jornada en la categoría femenina, en la que la húngara Katinka Hosszu alcanzó la media docena de medallas, cinco de ellas de oro, tras imponerse con claridad en la final de los 100 estilos con un tiempo de 57.24.

A la nadadora magiar le bastó con un sensacional segundo volteo para dejar encarrilado un triunfo, que pese al empeño de la australiana Emily Seebohm, nunca corrió peligro para Hosszu, que ni tan siquiera tuvo que acercarse a su récord del mundo -56.67- para alzarse con la victoria.

Un triunfo que la magiar no pudo repetir en la final de los 400 libre, en la que la estadounidense, ganador ya en Windsor del 800, cumplió con los pronósticos y se alzó con el oro con una marca de 3:57.78.

Escoltaron en el podio a la norteamericana, bronce en los Juegos Olímpicos de Río, la rusa Veronika Popova, plata, y la japonesa Chihiro Igarasi, bronce, que no desaprovecharon el cansancio que ya comienza a evidenciar Hosszu, para dejar a la magiar, cuarta, fuera de las medallas.

Por su parte, la veterana danesa Jeanette Ottesen, plata hace dos años en los Mundiales de Doha, subió un peldaño en el podio y se coronó como nueva campeona de los 50 mariposa, tras imponerse con un tiempo de 24.92, la única que bajó de los 25 segundos, a la estadounidense Kelsi Worrell, plata, y a la japonesa Rikako Henique, bronce.

últimas noticias

Más listos que nunca

Colombia, campeón de los Juegos Suramericanos

El deporte de Colombia sigue creciendo