Los Olímpicos buscan fondos

Brasil necesita reunir recursos que soporten las obras necesarias para la justa deportiva de 2016.

La renovación de estadios, el acondicionamiento de la villa para los atletas y la construcción de escenarios que permitan a los visitantes de uno de los eventos más importantes del mundo deportivo tener todas las garantías de asistencia, son algunos de los argumentos que los organizadores brasileños de los Juegos Olímpicos 2016 están usando para dejarle saber al gobierno central sobre la necesidad de obtener el dinero que respalde todas estas obras.

Y precisamente fue Eduardo Paes, alcalde de Río de Janeiro, la ciudad protagonista del gran evento deportivo, quien aclaró que ya se están buscando las propuestas que permitan tener la disponibilidad del dinero: “Queremos crear unos bonos olímpicos, que pueden ser una buena alternativa para financiar proyectos relacionados con los Juegos”.

La creación de los bonos dependería, entre otras variables, de la aprobación del gobierno, y de lograse este pase, el mandatario haría el lanzamiento en 2012. Una jugada económica que sería posterior al uso del crédito de US$ 1.000 millones que ya le concedió el Banco Mundial a Río de Janeiro en 2010.

Un crédito dividido en dos desembolsos. Tras hacer uso del primero, el gobierno de Río solicitó el segundo, utilizado generalmente para proyectos de educación, infraestructura y salud.

Respecto a las cuentas reveladas por Paes, actualmente las adecuaciones en materia de infraestructura llegan a los US$ 4.500 millones de dólares (8.0000 millones de reales). Además ya está aprobada la construcción de un nuevo corredor de autobuses que darán mayor velocidad a los vehículos que se muevan por la Avenida Brasil, considerada la vía de acceso principal de la ciudad brasileña. Con él se logrará aumentar la red de 150 kilómetros abiertos solo para autobuses, pensada para lograr mejor movilidad durante los juegos olímpicos.

El mandatario explicó que aunque se está avanzando con celeridad, son necesarios más recursos para que la ciudad pueda estar lista cuando lleguen los deportistas y sus delegaciones. Dijo que para cumplir con las promesas que se hicieron en la elección de Brasil como sede de los Juegos, es indispensable que las obras que hacen falta comiencen a más tardar en diciembre próximo, pues se necesitan en promedio tres años para cumplir la meta.

Paes aprovechó para señalar que las inversiones desde el sector privado ya están sobre la marcha y que por la disponibilidad de camas y habitaciones para los turistas, no hay de qué preocuparse, sólo destacando que aún son necesarios unas “tres o cuatro” construcciones de lujo en el sector hotelero para que se pueda atender la demanda que traerá uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.