Marchistas latinos, con poca opción de podio en Río 2016

Tras la descalificación de los atletas rusos, son escasas las opciones de podio para los latinoamericanos. El entrenador boyacense Enrique Peña, célebre por guiar al oro olímpico al ecuatoriano Jefferson Pérez, en Atlanta 96, analiza para El Espectador las opciones para los andarines de la región.

El nariñense Luis Fernando López representará a Colombia en los 20 km marcha, en Río 2016. /Archivo

La exclusión de 67 atletas rusos de los Juegos Olímpicos de Río 2016, abre la posibilidad para que andarines de otras nacionalidades aspiren a subir al podio. Entre Atlanta 96 y Londres 2012, ese deporte le entregó a Rusia 77 medallas (26 de oro, 26 de plata y 25 de bronce), de las cuales 11 fueron logradas por los andarines.
Sin embargo, varias medallas le han sido retiradas a Rusia, entre los que figuran los títulos de Sergey Kirdyapkin, en 50 kilómetros marcha; y de Yulia Zaripova (3000 metros obstáculos) logradas en Londres 2012, por ejemplo, después de revelarse casos positivos.

Otras medallas están en cuestión, como el oro de Mariya Savinova (800 m) y el bronce de Ekaterina Poistogova (800 m), quienes han sufrido una suspensión de por vida.

“Con la exclusión de los rusos, siempre protagonistas en la marcha atlética a través de la historia olímpica, el favoritismo recae ahora en japoneses, chinos y  españoles, que tienen competidores de excelente nivel, especialmente en los 20 kilómetros hombres y mujeres”, comenta el entrenador boyacense  Enrique Peña, célebre por guiar al oro olímpico al ecuatoriano Jefferson Pérez, en Atlanta 96, una gesta que el 26 de julio cumplirá 20 años.

En un breve análisis Peña precisa que los andarines del continente americano obtuvieron ocho medallas olímpicas desde cuando las justas se efectuaron en este lado del hemisferio (México 68, Montreal 76, Los Ángeles 84 y Atlanta 96). Siete de esas preseas se lograron en los 20 km y la restante en los 50 kilómetros. De ese botín, los mexicanos acumularon cinco medallas.

Pese al factor condicionante del resultado por el cambio de hemisferio ( cambio de horario), que en teoría afectaría  a los marchistas asiáticos y europeos, Peña comenta que “honestamente yo veo muy poco probable que alguno de ellos obtenga medalla, con posibilidad mayor para mexicanos y un canadiense, quienes tienen marcas bajo 1:20:00 en la distancia de 20 km. Los demás del área no están entre las mejores 20 marcas del mundo, sin dejar de tener en cuenta que el juzgamiento del evento será mucho más estricto y los riesgos de descalificación serán mayores, en particular de quienes ya las han tenido anteriormente”.

“Entonces, concluye el entrenador colombiano, se repetirá el resultado de los últimas competencias de nivel mundial: los mejores ocho o diez marchistas con edades no superiores a los 24 años lograrán las medallas, tal como ocurrió en Londres 2012, en donde los ocho mejores tenían un promedio de edad de 23 años. Jefferson Perez tenía 22 años cuando ganó el oro en Atlanta 96.

Más oscuro pinta el panorama para América en los 50 kilómetros. “El resultado es muy difícil de predecir, pero los atletas de América aquí no tienen ninguna opción, como que el mejor en el escalafón de 2016 en esa distancia es el ecuatoriano Andrés Chocho (séptimo lugar, a más de cinco minutos del francés Yohann Diniz, líder de la temporada). Los demás, tienen marcas  arriba de 3:43.00. El favoritismo, entonces,  recae sobre los chinos y el australiano Jared Tallent, campeón en Londres 2012.

Y en los 20 kilómetros damas, Peña destaca que las mejores de América son la mexicana Guadalupe González, segunda en la Copa Mundial Roma 2016; y la brasileña Erica de Sena, cuarta. Ellas son las únicas que han bajado de 1:28.00. La colombiana Sandra Arenas (undécima en Roma), registra 1:29.31. En el escalafón mundial se destacan las chinas con marcas de 1:26.00.