La mentalidad y el modelo Mariana Pajón

Jonathan y Xitlali Bustamante son los creadores de la Escuela de Campeones, en Medellín. Su trabajo se basa en fortalecer las cabeza de los atletas colombianos. Mariana Pajón, Carlos Mario Oquendo, Nicole Regnier y Catalina Usme, sus representantes en Río 2016.

Xitlali Bustamante y su hermano Jonathan (der.), creadores de la Escuela de Campeones en Medellín. / Luis Benavides

Su capacidad mental es la que la pone por encima del promedio. Mariana Pajón sabe que para ganar no es sólo necesario el trabajo que se hace sobre su bicicleta, alzando pesas o corriendo por horas en una trotadora. Tampoco es suficiente tener la mejor bicicleta y un bolsillo amplio que le permita comprar los mejores implementos para el BMX. La clave del éxito de un campeón está en el trabajo mental, en tener una cabeza fuerte que le permita sortear las dificultades y confiar en sus capacidades para ganar. “En el deporte de alto rendimiento la diferencia se hace por pequeños detalles. No creo que un triunfo dependa de factores externos. Cuando uno se prepara mental y físicamente, todo depende de ti. Cuando uno se enfoca y se propone un objetivo, no hay nada que lo detenga”, asegura la medallista olímpica.

Jonathan Bustamante y su hermana Xitlali son los creadores de la Escuela de Campeones, en donde desde hace seis años trabajan con atletas en la parte mental. Con sede en Medellín, esta empresa ha ido cogiendo fuerza gracias al voz a voz de los deportistas que han tenido la oportunidad de trabajar allí su mentalidad. Mariana Pajón es uno de sus clientes estrella, sin embargo, se destacan también nombres como el del gimnasta Jorge Hugo Giraldo, el bicicrosista Carlos Mario Oquendo, la nadadora Carolina Colorado, el tenista Alejandro González, el golfista David Vanegas y las futbolistas de la selección nacional Catalina Usme y Nicole Regnier.

Los hermanos Bustamante fueron karatecas de alto rendimiento y justamente desde su época de deportistas se dieron cuenta de la importancia de prepararse mentalmente para la competencia. En 2006 comenzaron a reunir información sobre los más sobresalientes karatecas y bicicrosistas en Antioquia, sobre cómo se preparaban y cuáles eran las claves para que ganaran. Jonathan estudió medicina e hizo un máster en programación neurolingüística. Lali, como le gusta que le digan a Xitlali, es psicóloga de profesión y especialista en deporte y el ejercicio de la Universidad El Bosque de Bogotá.

Pero fue Jonathan quien primero tuvo la oportunidad de aplicar sus conocimientos. Fue el entrenador de la selección juvenil de karate de Antioquia y le dedicó el mismo tiempo a la preparación física y técnica que a la mental. Se preocupó por inculcarle a ese grupo de jóvenes que había que pensar en grande y que había siempre que apuntarle a un sueño mayor. Al ver los resultados, se decidió y junto a Lali formó la Escuela de Campeones, en 2010, de la que hoy es el director.

Para ellos lo más importante es que el deportista quiera comenzar su proceso de entrenamiento mental, que se dé cuenta de que por más talento y diciplina que haya, es clave entrenar la fortaleza de la cabeza. “Hay que reconocer que falta algo, que siempre se puede mejorar”, asegura Lali; al darse cuenta el deportista de eso, comienzan a llegar los resultados. En la Escuela de Campeones trabajan bajo una metodología de cinco pasos que debe seguir la persona que quiere vencer sus limitaciones. Primero que todo está la conciencia, que es saber qué se quiere y a dónde se quiere llegar. Luego viene la serenidad, que consiste en tener técnicas de relajación para que el deportista esté tranquilo antes, durante y después de la competencia. El tercer paso es la decisión, que consiste en pensar siempre positivo y hablar de una forma empoderada. Se trata de verse siempre como ganador y visualizando el momento del triunfo. El cuarto paso es la confianza, que es cuando el deportista sabe lo que quiere y para dónde va. Está con la seguridad que le va a ir bien y que como se ha preparado va a ganar. Finalmente está la voluntad, que es dar siempre todo lo que se tiene y no dosificarse, independientemente de la importancia de la prueba.

Con Mariana Pajón, por ejemplo, que por estos días tiene la gran presión de traerse una medalla olímpica de Río 2016, el acompañamiento es continuo. “Ella sabe que el plan de entrenamiento mental tiene que ser igual de riguroso que el físico. Ella tiene la fortaleza, sabe qué es lo que tiene que hacer para ganar y no se toma el objetivo de la medalla dorada como una presión extra”, asegura Lali, quien cuenta que no sólo con Mariana sino con Carlos Mario Oquendo, Catalina Usme y Nicole Regnier, que estarán en la cita olímpica representando a Colombia, se hace un trabajo de acompañamiento vía Skype o whatsapp, siempre respetando los espacios de cada deportista.

En la parte mental está la diferencia, el día que el deportista colombiano entendió la importancia de esto, los resultados comenzaron a mejorar. Londres 2012 fue una participación histórica para el país. En Río, con 148 deportistas clasificados, todo podría ser mejor. “Los colombianos ahora pensamos en grande. Ya no nos vamos a la villa a tomarnos fotos con los demás, nos piden”, concluyó Mariana Pajón.