No era un día para ponernos a pelear

Una polémica decisión dejó al pugilista Céiber Ávila fuera de la disputa de medallas. También cayeron Jackeline Rentería y Óscar Muñoz.

Jackeline Rentería había ganado medalla de bronce en Pekín 2008 y Londres 2012./ AFP

La que pintaba como una jornada histórica para el deporte olímpico colombiano, terminó siendo la más triste de estos Juegos de Río 2016. No era el día para ponernos a pelear, porque perdimos cuatro de los seis combates que disputamos.

El que más dolió fue el del boxeador antioqueño Céiber Ávila, quien cayó en cuartos de final de la categoría de 52 kilogramos ante el ruso Misha Aloyán.

El europeo ganó apretadamente el primer episodio, así como el colombiano el segundo. Y el tercero fue todavía más parejo, por lo que la decisión podía favorecer a cualquiera y los jueces se inclinaron por el ruso, medallista de bronce en Londres 2012 y campeón mundial en 2011.

Céiber se bajó muy molesto del cuadrilátero y pasó desconsolado por la zona mixta, en donde inicialmente no quiso atender a la prensa, pero después, todavía llorando, admitió: “Estoy derrumbado, no tengo fuerzas para seguir en esto. Hacer un nuevo ciclo para qué, si los jueces acaban con todos los sueños que tiene uno. En el boxeo, Rusia es Rusia y Colombia es solo un nombre. Al menos acá hemos demostrado que tenemos talento, con Yuber, con Íngrit, con los cinco que vinimos a dejar el alma”.

Su entrenador, el cubano Rafael Inzaga, señaló, también furioso: “Esto es más que un robo. Ganamos los tres asaltos, el ruso no aguantó el tren de la pelea. De pronto el primero estuvo más parejo y hasta acepto que los jueces se lo dieran a él, pero los otros dos los ganamos lejos, el tercero fue una paliza. No necesitamos que nos regalen nada, pero tampoco que nos quiten”.

No es la primera vez que le ocurre esto al boxeo criollo. En ediciones anteriores ocurrió algo similar con los pugilistas Francisco Calderón, en Sidney 2000, y Juan Camilo Novoa, en Atenas 2004.

Para Colombia la jornada había comenzado muy bien. Las luchadoras vallecaucanas Carolina Castillo y Jackeline Rentería se estrenaron con victoria en las categorías de 48 y 58 kilogramos, respectivamente.

Carolina le pasó por encima a Sotheara Chov, de Camerún, mientras que Jacky, doble medallista olímpica de bronce, en Pekín 2008 y Londres 2012, hizo lo propio con la peruana Yanet Sovero.

Pintaba bien la cosa en la Arena Carioca 2, un bello coliseo con capacidad para 10 mil personas, en cuyo tablado se acondicionaron tres tapetes espectaculares de colores azul y naranja.

Pero la ilusión de medalla se esfumó muy pronto. En su segundo turno, Carolina cayó en un cerradísimo combate 3-2 ante la búlgara Elitsa Yankova, mientras que en el siguiente combate, también en la cancha B, Rentería fue sorprendida por Yulia Ratkevich, de Azerbayán, quien la derrotó 7-3.

Quedaba la esperanza de que nuestras verdugos avanzaran a la final, para que les abrieran un cupo a las caleñas en los repechajes, pero ambas cayeron en semifinales, así que la actuación colombiana terminó.

“A Jackeline la sorprendió su rival en los primeros segundos y eso la descontroló. Ella es muy guerrera y buscó siempre el combate, pero se encontró con una peleadora que le huyó todo el tiempo aprovechando que ya llevaba la ventaja. Lógicamente, las dos semanas que ella estuvo parada, por la lesión en la mandíbula, pudieron afectarla en algo, pero creo realmente que eso se compensó con la actitud que tiene para trabajar y dejarlo todo en cada pelea. Estoy convencido de que estas niñas son unas tremendas deportistas, de élite mundial”, señaló uno de los técnicos del equipo nacional, David Gutiérrez.

“De todo se aprende. Doy gracias a Dios por haber podido estar aquí, hay que levantar la cabeza y seguir adelante para llegar a Tokio 2020. Gracias a mi país por tanto apoyo, lo di todo, pero no me alcanzó”, reconoció, entre lágrimas, la gran Jackeline.

Más amarga aún fue la sensación que le quedó al cesarense Óscar Muñoz, quien había sido bronce en el taekwondo olímpico hace cuatro años. Ésta vez perdió en primera ronda 14-3 con el portugués Rui Braganca, tercero en el escalafón mundial.

“Me duele en el alma, en el corazón, no poder retribuirles en algo a quienes me han apoyado siempre. No pude hacer nada ante este rival. Me dejé coger ventaja y fue muy difícil reaccionar. Traté de darlo todo, pero me equivoqué arrancando y luego quedé muy expuesto. No era mi día, lo siento. Habrá que seguir adelante”, admitió Muñoz, visiblemente afectado por la derrota, pero con la frente en alto, sin sacar excusas.

A pesar de la decepción, especialmente por las caídas de Rentería y Muñoz, quienes aspiraban a repetir podio, la afición y la dirigencia deportiva nacional los acompañaron y les ratificaron su apoyo, como debe ser.

Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano, y Clara Luz Roldán, directora de Coldeportes, estuvieron con ellos y los motivaron para recuperarse y seguir dándole alegrías al país.