Orlando Duque está volando

El vallecaucano se coronó nuevamente rey de los clavados, en Rusia. Cerca de cumplir los 40 años, ya suma 12 coronas orbitales de este deporte. Su meta es estar activo hasta 2017.

El clavadista vallecaucano Orlando Duque. / Red Bull

Sin duda, 2014 es el año del deporte colombiano. Al cuadro de honor en que se encuentran el título del ciclista Nairo Quintana en el Giro de Italia, el campeonato mundial de la bicicrosista Mariana Pajón, el liderato de la atleta Caterine Ibargüen en la Liga Diamante y la brillante actuación de la selección de Colombia en el Mundial de Brasil 2014 —con máximo goleador incluido—, se unió el vallecaucano Orlando Duque, quien se coronó campeón en el Mundial de Clavados de Altura que se realizó en Kazan, Rusia.

Ayer, sobre las 8 de la mañana en el país, Duque, de 39 años, hizo vibrar una vez más los corazones de los colombianos al entonar con orgullo el himno de la República. Y lo hizo luego de conseguir 601,20 puntos (a una altura de 27 metros) en la gran final, en la que derrotó al británico Gary Hunt, que sumó 580,05 unidades y al estadounidense Steve Lobue, con 571,7 unidades.

La historia se repite con Orlando Duque, pues hace exactamente un año y diez días grababa su nombre como el primer campeón del mundo de saltos de altura en los Mundiales de Natación, Barcelona 2013, donde la Federación Internacional clasifica los mejores atletas del planeta en todas sus modalidades.

Con el actual, Duque suma 12 títulos mundiales. Además ostenta dos récords Guinness, al sumar 10 puntos en una Copa del Mundo en Hawái, un registro nunca antes alcanzado en la historia de este deporte, y tiene otra marca en este libro de marcas mundiales por ser el deportista con mayor número de títulos mundiales en esta especialidad.

Orlando Duque nació en Cali el 11 de septiembre de 1974 y desde los 10 años tuvo claro que quería dedicar su vida al cliff diving, nombre en inglés de los clavados en altura. En 1999 comenzó su faena de saltos por Europa y su primer título mundial lo conquistó en 2000. La cuenta ya va en 12. Patrocinado por Red Bull, el vallecaucano es sin duda el ícono orbital de este deporte. A cuanto torneo llega es el centro de atracción, todos los jóvenes le piden consejos y él, con la humildad que lo caracteriza, los entrega sin envidias. “En realidad, nosotros somos una familia. Con los mejores clavadistas del mundo me la paso compitiendo todo el año. Cada fin de semana tenemos una cita y yo no podría hacer más que aconsejarlos para que no cometan errores, pues aquí una falla pondría en riesgo su integridad”, dice Orlando con su acento valluno.

Cada vez que el presentador oficial de cualquier torneo internacional anuncia su nombre, lo hace con todos los honores, lo llama el rey de las alturas y todos los aficionados presentes lo ovacionan como a un dios. Hacen fila para conseguir un autógrafo suyo, y él lo hace con gusto, con amor, con cariño. Porque sencillamente es así. Siempre dispuesto, siempre sonriente. Es el perfil de su personalidad, que junto con una disciplina férrea para no perder el trono, lo han convertido en un referente, en un personaje histórico, en una leyenda.

Pero él no se las cree: “Sencillamente hago mi trabajo, sé que me esfuerzo mucho para mantenerme en la cima, pues cada vez llegan más jóvenes que quieren ganarme y es normal”.

Para ser el rey, Orlando entrena seis veces por semana, salta 70 veces sobre una cama elástica, cincuenta sobre una piscina, pasa dos o tres horas diarias en el agua, corre en la mañanas, trabaja el tronco, en la tarde monta bicicleta, hace trabajo de fuerza general, y tres veces a la semana va a la piscina a efectuar el entrenamiento específico de clavados.

Orlando Duque siempre viaja a competir en compañía de su esposa, la publicista Catalina Echeverry, con quien se casó el pasado 30 de noviembre en Hawái, en una ceremonia privada en la playa de Ho’o Pono Pono. Además de ser su alma gemela, como él mismo la califica, ella es su mánager. “Si quiero ver a Orlando tengo que viajar con él. Son muy pocos los días que está en casa, así que mi lugar está a su lado”, dice Catalina, quien asegura que su esposo es un hombre caballeroso y romántico, además de una buen bailarín de salsa.

Sobre su futuro deportivo, el caleño, cerca de cumplir los 40 años, dice que quiere ayudar para que los saltos se conviertan en olímpicos: “Creo que vamos por buen camino, pero este es un proceso largo. Para 2016 y 2020 ya está decidido que no estaremos presentes, pero al menos seguimos luchando. Lo bueno es que la natación es un deporte olímpico, sólo tendríamos que esperar a que habiliten nuestra modalidad. Seguimos empujando. La idea es tener éxito para que el COI se dé cuenta de que el deporte tiene futuro”.

¿Cuánto tiempo más podrá estar activo Orlando Duque? “Mi idea es estar hasta 2017, para el campeonato mundial de ese año de la Fina. He tenido muy buenos resultados y me siento orgulloso de poder representar a mi país para que este deporte crezca”.

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