Promesas del esquí náutico en Colombia

Los hermanos Jaramillo Echeverry, Alejandro Arango y Mateo Botero son algunos de los jóvenes que se destacan en esta disciplina.

Los hermanos Jaramillo Echeverry: Paula, Isabela y los mellizos, Luisa y Federico.  / Archivo particular
Los hermanos Jaramillo Echeverry: Paula, Isabela y los mellizos, Luisa y Federico. / Archivo particular

“Él, desde pequeño fue un campeón”, afirma Álvaro Leal, refiriéndose a su hijo, Felipe, actual presidente de la Federación Colombiana de Esquí Náutico. Siempre ha sido amante del deporte, después de participar en torneos de tenis, fútbol, patinaje, squash y natación, se decidió por el que su padre le mostró desde que tenía 9 años: el esquí. Hoy es el presidente más joven de una federación y su trabajo más importante es el seguimiento de niños que, como él lo fue, también son unos campeones.

Paula, Isabela y los mellizos, Luisa y Federico, son los hermanos Jaramillo Echeverry y aunque sólo llevan dos años en el esquí, han conseguido muchos triunfos que los posicionan como las mejores promesas del deporte náutico en el país.

Federico fue el primero en conocer el deporte. A los 8 años, como un niño curioso, decidió intentarlo y desde ese momento no ha dejado de practicarlo. “Sus hermanas antojadas también probaron y les gustó, nunca nos imaginamos que todo llegaría tan lejos”, afirmó Fernando, papá de los Jaramillo.

En el pasado Campeonato Latinoamericano, que se celebró en Perú, los Jaramillo Echeverry consiguieron once medallas en todas las modalidades. En el slalom, una de las pruebas más competitivas: Paula, Isabela y Luisa conquistaron oro, plata y bronce, respectivamente. Federico quedó segundo en el masculino de la misma modalidad.

Esta vez los niños deportistas no hicieron lo que su papá decía: “yo quería que mis hijos fueran golfistas, pero luego de ver el gusto y el talento que ellos tenían para practicar esquí, la mamá y yo decidimos apoyarlos. Ha sido muy satisfactorio poder colaborar en el triunfo de mis hijos”, dice muy feliz y orgulloso el papá de los hermanos esquiadores.

“A mí este deporte me gusta porque no es nada fácil, está lleno de retos y pruebas que cada día tengo que ir superando y para eso se necesitan bastantes horas de práctica”, comenta Paula, la mayor de las Jaramillo, que junto a sus hermanos saben que son la nueva generación del esquí colombiano. Eso sí, sin descuidar su colegio, entrenan cuatro días a la semana desde las 6 a.m. en el Club Los Lagartos de Bogotá con su preparador Santiago Correa.

“Como dijo el locutor de uno de los campeonato: soy el papá que no cabe en el lago. Me siento muy feliz de ver que el talento, esfuerzo, el espíritu de tenacidad y la dedicación de mis hijos son recompensados”, cuenta el orgulloso padre de los hermanos campeones.

Por su parte, Alejandro Arango es la representación de Colombia en la categoría sub-17. En el mismo Latinoamericano de Perú ganó tres medallas de plata, en slalom, en salto y en overall. “Este competidor ha tenido un talento especial que los últimos años lo ha logrado enfocar en diferentes modalidades en las cuales ha tenido sus mejores resultados. Con seguridad se mantendrá como uno de los referentes en el esquí náutico por su corta edad”, cuenta Felipe Leal.

Finalmente Mateo Botero, sub-21, también demuestra con medallas el talento que tiene para el esquí. En esa misma competencia en Perú consiguió 4 galardones: 3 de plata en las modalidades de overall, slalom y figuras, y un oro en salto. “Mateo es un muchacho cuyo trabajo y dedicación lo han mantenido dentro del panorama nacional e internacional como uno de los mejores exponentes de su categoría”, añade el presidente de la Federación.

Las próximas participaciones de estos jóvenes podría ser el Panamericano y el Mundial en Ucrania. Desde ya, como es su costumbre, se seguirán preparando para seguir demostrando por qué son las grandes promesas del esquí colombiano.