A Renaud Lavillenie no lo perdonaron en Río: lo abuchearon y lloró en el podio

El francés, que perdió la final de salto con garrocha con el brasileño Thiago Braz da Silva, fue reprobado cuando recibía la medalla de plata después de comparar al público con los nazis.

Renaud Lavillenie llora durante la premiación del salto con garrocha. Foto: AFP

Renaud Lavillenie no pasó su mejor momento en Río de Janeiro. El defensor del título olímpico y dueño del récord mundial (6.16 metros) perdió el lunes en un apasionante final de salto con garrocha con el brasileño Thiago Braz da Silva, dueño del récord olímpico. Durante esa competencia Lavillenie sufrió el abucheo del público, algo que se repitió duramente en el podio realizado en la noche del martes. 

El campeón olímpico de Londres no aguantó los silbidos del público local y no pudo esconder sus lágrimas. Lavillenie tuvo en el podio el apoyo del medallista de oro, el brasileño Thiago Braz da Silva, quien ofreció al público un gesto de extrañeza invitándoles a que se detuvieran esos ataques a su compañero. Braz da Silva, incluso, aplaudió públicamente a Lavillenie.

Pese a haberse disculpado horas antes por haber comparado los silbidos que recibió en la final con lo sucedido con Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, una porción del público brasileño no le perdonó el exabrupto y se hizo sentir durante la premiación. Entonces, cuando las cámaras del Estadio Olímpico enfocaron el rostro de Lavillenie, el francés apareció bañado en lágrimas.

Emocionalmente golpeado por el hecho tras la premiación encontró refugio en una pequeña sala debajo de la tribuna principal donde Bach acudió a reconfortarlo por el mal momento vivido. "Comportamiento chocante del público que ha abucheado a Renaud Lavillenie en el podio. Inaceptable en los Juegos Olímpicos", tuiteó en inglés el presidente del Comité Olímpico Internacional.

Otro tuit de la misma cuenta mostró una foto en la que el francés, recordista mundial de salto con garrocha, era reconfortado por el brasileño Thiago Braz, que ganó la medalla de oro en la prueba, y por el legendario pertiguista Serguei Bubka, vicepresidente de la Federación Internacional de Atletismo.

Mientras tanto, y pese a perder el oro y a sufrir al público brasileño, Lavillenie ya piensa en el futuro, según declaraciones que recoge hoy el diario L'Equipe de Francia. "En Tokio, tendré la oportunidad de ir a por una tercera medalla olímpica, algo que nunca se ha hecho en salto con garrocha. Sea cual sea el color, aunque me gustaría que fuera el oro que he perdido aquí", afirmó, tras abandonar las lágrimas y parecerse un poco más al Lavillenie duro e implacable que se mostraba antes de la final en Río.

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