Ricardinho, el mejor jugador de fútsal del mundo

El capitán de la selección de Portugal tiene como ídolo al brasilero Falcao. En el mundial espera superar a Colombia, Panamá y Uzbekistán, en el Grupo A.

El portugués anotó el mejor gol del fútbol sala en el 2010. / Fifa.com

El mejor jugador del mundo de fútbol sala, el portugués Ricardo Filipe da Silva Braga, mejor conocido como Ricardinho, sueña que tras su retiro asocien a este deporte con su nombre. Pero él es consciente que el “number one” es y será por siempre Falcao. Lo sabe porque es la frase que tiene tatuada en su pantorrilla izquierda encima de un balón que reza en el centro con el nombre y el número (12) de su ídolo y amigo. (Conozca las cinco figuras a seguir en el Mundial de Fútsal)

El jugador de 31 años, nacido en Oporto, será la primera figura rival de Colombia este sábado a las 8 de la noche en el Coliseo El Pueblo de Cali. "El rival más difícil que nos podía tocar por la afición y porque querrán demostrar que lo hecho cuatro años atrás no fue casualidad”, le dijo Ricardinho al portal Fifa.com.

Colombia tendrá que ser inteligente para detener a una leyenda activa de este deporte. El portugués es magia pura, de hecho, el ‘Mágico’ empezaría a dejar boquiabiertos a propios y extraños con su zurda y sus 1,64 metros de altura, desde el año 2001 en el club Miramar. Después pasaría al Benfica en donde se cansaría de ganar títulos locales e internacionales. De ahí saltaría al fútbol japonés con el equipo Nagoya Oceans, con un breve paso por el CSKA de Moscú, para finalmente recalar en el Inter Movistar de la liga española.

Pero la carrera de Ricardinho va más allá de los títulos y premios. Ha sido nombrado mejor jugador del mundo en el 2010, 2014 y 2015. El ‘Mágico’ cruza la raya de lo real y hace posible todo lo imposible. 6 de febrero de 2016, estadio Arena Belgrade, Serbia. Eurocopa de Fútbol Sala. 1-0 abajo en el marcador ante los dueños de casa. El ‘10’ de Portugal intercepta un balón del rival con el pecho en la mitad de la cancha, atraviesa de derecha a izquerda para asociarse con un compañero quien se la devuelve de primera. Con la pelota todo el tiempo pegada a su zurda, hace un amague hacia adentro y otro hacia afuera, el defensor con los ojos pegados al esférico retrocede con esperanzas de evitar quedar en ridículo. Acto seguido, el segundo mejor gol de Europa en la temporada 2015-2016, por detrás del de Lionel Messi en la pasada Champions a la Roma. Con el balón pegado al piso, el jugador de 31 años la levanta a la altura de las rodillas, luego, con otro sutil toque realiza el popular ‘sombrero’, sobrepasa al rival, la recibe con el pecho y de sobre pique convierte un soberbio golazo que se cuela por el palo derecho del portero.

El gol superó a la chilena del suizo Shaqiri en la pasada Eurocopa ante Polonia, al de Juan Guillermo Cuadrado ante el Bayern Múnich por la Champions League, entre otros. Pero esa no fue la mejor anotación en la historia del fútsal. La que se lleva todos los premios también es obra Ricardinho. La realizó en el 2010 en Japón con el Nagoya Oceans. Es catalogado como el tanto “imposible”. Entrega de taco la pelota a un compañero, éste le devuelve el balón y el portugués, dentro del área y de espaldas al arco, toma la esférica con los dos pies y la manda por encima de la humanidad del portero.

Ese es el ‘Magico’. "En fútsal no puedes planificar, no te da margen para definir cuándo vas a hacer esto o aquello. No eliges el partido o el momento que vas a realizar lo entrenado. Más bien es al contrario: es el momento el que te elige a ti y te hacer ver que el momento ha llegado”, le decía el portugués al diario Marca.

Los colombianos y el mundo del fútbol sala se deleitaran con el mejor jugador del mundo en los escenarios de Cali, Bucaramanga y Medellín. El capitán de la selección portuguesa espera superar lo hecho hace cuatros años, cuando fueron eliminados por Italia en los cuartos de final. El luso jugará su tercer mundial. Espera seguir aumentando su racha de 107 goles en 133 encuentros luciendo la camiseta del país que lo vio nacer.