¿Y por qué sacrificar a la familia del toro cuando este da muerte al torero?

El caso de 'Lorenzo', el bravío animal de 529 kilos cuya cornada acabó con la vida del diestro Víctor Barrio avivó la discusión en redes sociales. A 'Islera', la madre del bovino que mató a 'Manolete', le cobraron con su vida dicha desgracia. Pero no es común que esto suceda.

El trágico desenlace ocurrió el 9 de julio en España. / EFE

La ciudad de Teruel, en España, esta ubicada al sur de la provincia de Aragón, posee un increíble arte mudéjar (estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la península ibérica e incorpora aspectos del mundo musulmán) en toda su arquitectura, por lo que ha sido reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Allí se encuentra ubicada la Plaza de Toros de Teruel, inaugurada en 1935 y con un aforo para 6.800 espectadores.

Este escenario es el epicentro de la feria taurina de las Fiestas del Ángel, que este año se realizó del 3 al 11 de julio. La misma en la que el sábado 9 de julio el torero español Víctor Barrio, de 29 años, falleció tras la cogida de un toro. Se trata de 'Lorenzo', proveniente de la ganadería Los Maños y marcado con el número 26. Pesaba 529 kilos, era de pelo negro y nació en abril de 2012.

El hecho que empañó la corrida fue descrito con maestría por Antonio Lorca, en la edición digital del diario español El País correspondiente a ese fatídico sábado. Según el cronista taurino: "Todo ocurrió en la faena de muleta. El toro, de la ganadería de Los Maños, al que Barrio lo había recibido de rodillas en la puerta de chiqueros, acudió con bravura al capote. Posteriormente, lo toreó con largura sobre la mano derecha, y en un descuido fue volteado de fea manera hiriéndole en un muslo. Ya en la arena, el toro hizo por él, lo corneó en la axila derecha, lo apretó contra el suelo y el pitón le atravesó el pecho y le llegó al corazón. El torero entró en la enfermería inconsciente y con la mirada perdida, y a los pocos minutos se confirmó su fallecimiento".   

Lo más común ante tan dolorosos hechos es que el diestro que siga en turno a aquel que dejó su vida en el ruedo ingrese de una vez a matar al animal que le quitó la vida al torero. No obstante en esta, la primera ocasión en el siglo XXI en la que un matador perece en un ruedo español, el debate se tomó las redes sociales. Avivado por taurinos y antitaurinos. Los primeros, pidiendo respeto y honores para el profesional que murió en la Plaza de Teruel. Los segundos, aprovechando el hecho como un ejemplo más para enfatizar en su tesis sobre el salvajismo en dichas prácticas. Y otros incluso, diciendo que lo que procede en este caso es dar a la familia completa del toro 'Lorenzo'.

La verdad es que el único antecedente en el cual se le quitó la vida a la madre de un toro porque este mató al maestro que lo lidiaba, ocurrió el 28 de agosto de 1947 en la plaza de toros de Linares cuando 'Islera' ocasionó la muerte al que es considerado uno de los más grandes toreros de España de todos los tiempos: Manuel Laureano Rodríguez Sánchez.

Así lo recuerda el exgerente de la Corporación Taurina de Bogotá, Felipe Negret, que en dialogo con El Espectador recordó que la cabeza de 'Islera', la madre del toro 'Islero' se encuentra hoy en día exhibida en la Plaza de Toros de Sevilla, en España y confirmó que su sacrificio fue debido a que el toro le propinó una cornada mortal a 'Manolete'.    

Los toros de lidia se consiguen después de una clasificación minuciosa tanto del toro (padre) como de la vaca (madre). Por lo que la determinación de sacrificarlos supone más allá de una perdida monetaria y de prestigio al ganadero. La tradición taurina tiene mucho de arte, es posible, pero también de superstición y por ello resulta casi normal que al matar al torero la mala fama no sólo recae en el bovino que lo hizo sino en la ganadería a la que pertenece.

En el caso de ‘Lorenzo’ no ocurrió lo mismo. Su madre fue sacrificada, pero días antes y por razones completamente diferentes, pues a su edad ya no resultaba útil para la ganaderia Los Maños.