“Sin Rusia, el sabor de la victoria no será igual”: Putin

Varios atletas excluidos de los Olímpicos, entre ellos Yelena Isinbayeva, también se reunieron con el presidente, que denunció persecución.

Yelena Isinbayeva lloró en la despedida de los atletas olímpicos rusos, en presencia del presidente Putin.  / EFE
Yelena Isinbayeva lloró en la despedida de los atletas olímpicos rusos, en presencia del presidente Putin. / EFE

Con una selección rusa que no cesa de mermar, los Juegos Olímpicos de Río se anuncian menos espectaculares, previno ayer Vladimir Putin al recibir con gran pompa a la selección olímpica, así como a los deportistas privados de viajar a Brasil por haberse dopado o presuntamente dopado.

Desde el lujoso palacio del Kremlin, el presidente ruso, gran amante del deporte, denunció dichas exclusiones, exigidas por el Comité Olímpico Internacional, y que sobrepasan el entendimiento. Putin afirmó que la ausencia de los deportistas rusos hará la competición menos espectacular y dará a las victorias de sus rivales un sabor totalmente diferente, añadiendo que esas injustas exclusiones dieron una puñalada al deporte mundial.

Mientras tanto, las federaciones continúan haciendo la criba de deportistas rusos autorizados o no a participar en Brasil, a demanda del COI, que exige que los rusos que tengan antecedentes por dopaje o aparezcan en el informe McLaren sean excluidos de los Olímpicos.

Para los 16 tiradores del equipo de esgrima, entre ellos los espadachines rusos campeones del mundo, el suspenso finalizó ayer: irán a Río, anunció la Federación de Esgrima. Más de una decena de federaciones internacionales aún no se han pronunciado, mientras que de los 387 nombres presentados inicialmente por el Comité Olímpico Ruso para Río, por el momento sólo 279 tienen tiquete para Brasil.

Por contra, el campeón del mundo de 110 m vallas, Sergey Shubenkov, y la doble campeona olímpica de salto con pértiga Yelena Isinbayeva, ambos presentes en la recepción ante Putin, no tienen opciones de participar.

Entre lágrimas, la saltadora de pértiga aseguró haber sido eliminada groseramente de los Juegos, apelando a sus compatriotas deportistas que sí participen en Río a que sus actuaciones hagan estremecerse al planeta.

Luego del discurso del presidente, los deportistas rusos fueron bendecidos por el patriarca de la Iglesia ortodoxa Kirill en una catedral en el Kremlin. El grueso de la selección rusa volará hoy a Río, donde algunos de sus compatriotas llegaron el fin de semana para ir aclimatándose.

Para que un ruso sea autorizado a participar en los Juegos, el COI fijó el domingo tres criterios ineludibles: no haber sido nunca sancionado por dopaje, aunque haya cumplido la pena, no aparecer en el informe McLaren que destapó el sistema de dopaje de Estado en Rusia y poder presentar exámenes antidopaje negativos y creíbles realizados por laboratorios extranjeros.

Después de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), que descartó para Río a 67 de los 68 atletas rusos presentados por el Comité Olímpico Ruso (ROC), ya son 40 los deportistas de otras disciplinas que han sido excluidos por no cumplir con los requisitos impuestos por el COI.