Un Equipo de Refugiados Olímpicos que no conoce la desesperanza

Son 10 deportistas los que hacen parte de esta delegación. Participarán en pruebas de atletismo, judo y natación.

Grupo de refugiados que estarán participando en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Foto: AFP

En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro habrá un Equipo de Refugiados conformado por diez deportistas. Todos tienen un perfil similar aunque son muy distintos. Vienen de países destrozados por la guerra, de donde consiguieron huir. Pero su futuro ahora es otro. El deporte que practicaban en sus países de origen les dio otra oportunidad. Una oportunidad de soñar y de participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. (Vea nuestro especial y toda la información sobre los Juegos Olímpicos aquí) 

“El Equipo Olímpico de Refugiados es un equipo que no conoce la desesperanza”, dijo en una rueda de prensa el nadador sirio Rei Amis, que dejó su país con sólo una pequeña maleta. Él no será el único atleta de ese país en la competencia, también Río contará con la nadadora Yusra Mardini, quien actualmente reside en Alemania.

Expresar en unas pocas palabras sus sentimientos por poder participar en los Juegos Olímpicos no es algo sencillo para los diez deportistas, “tenemos una voluntad de hierro, pero también nos sentimos muy tristes por las guerras que rompen nuestros países. Aun así, no nos damos por vencidos, la guerra no ha matado nuestro espíritu deportivo. Siempre me digo a mi mismo: no desesperes. No te rindas y llegarás a la meta”, aseguró Amis.

Por esa filosofía este joven nadador hizo un viaje a pie cruzando Turquía, en barco hasta Grecia y luego una larga travesía hasta arribar a Bélgica, país que le dio asilo en 2015 y donde entrena junto a la campeona olímpica Carine Verbauwen. A sus 25 años, su ídolo es el nadador estadounidense Michael Phelps, junto al que nadará en las series clasificatorias de los 100 metros mariposa, el próximo 11 de agosto.

Por su parte, Yusra Mardini tuvo que hacer un viaje similar para huir de la guerra, y ahora vive y se entrena en Berlín en el club Wasserfreunde Spandau 04, al que quiso dar las gracias públicamente en la rueda de prensa por acogerla. Mardini, que sólo tiene 18 años, participará en los 100 metros libres y mariposa, tiene una permanente sonrisa en la cara y muestra al mundo sus uñas pintadas con los colores olímpicos. “Nosotros ahora representamos a la mejor bandera del mundo, la que une a todos los países. La bandera Olímpica”, dijo.

Otros deportistas que representarán al Equipo de Refugiados serán los judocas Popole Misenga y Yolande Mabika, que llegaron a competir por su país de origen, la República Democrática del Congo, pero que tuvieron que buscar asilo en Brasil en 2013 debido a la insostenible situación que se vivía en su país. Ambos hablan en portugués, su idioma de adopción que han aprendido en estos tres años en Brasil, aunque su idioma natal era el francés.

Mabika vivió un tiempo en las calles de Río, pero nunca olvidó la fuerza y la disciplina que le enseñaron en el orfanato de Kinshasha donde se crió. “En mi mente, seguía entrenando para no perder la fuerza. No perdí las ganas ni la ilusión, hasta que un día alguien me dijo ‘mañana tienes que ponerte a entrenar de verdad, porque tienes que entrenar para los Juegos’. El día que vi mi nombre entre los seleccionados para ser Olímpico lloré de alegría”, dijo.

A pesar de todo por lo que ha pasado Mabika no pierde la sonrisa. “Ahora tenemos que centrarnos en estar juntos y competir lo mejor posible. Esto no se trata sólo de luchar por nuestro deporte, es luchar por nuestras vidas. Dios me ayudará porque estoy aquí para hacer historia, y voy a luchar por mi vida”, explicó a los medios. Mabika competirá en judo femenino, menos de 78 kg, en la Arena Carioca el 11 de agosto, mientras que Misenga lo hará en judo masculino, menos de 90 kg, el 10 de agosto.

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