Una vuelta al mundo por los escándalos de partidos amañados

La manipulación de competiciones deportivas ha estado directamente relacionada con el tema de las apuestas.

Chiellini y Buffon descendieron a la Serie B con la Juventus. / AFP

La manipulación de partidos, ligada o no a las apuestas, afecta a todos países y a todos los deportes, especialmente después de la explosión de internet y de las apuestas en línea. Pequeña vuelta al mundo de los principales escándalos de partidos amañados:

- Italia, el epicentro europeo -

En 2012, el fútbol italiano se ve sacudido por el escándalo del "Calcioscommesse", que envía a varios jugadores y entrenadores a prisión. El sistema, dirigido desde Singapur por la mafia de Dan Tan con la complicidad local de dos bandas, 'los húngaros' y 'los gitanos', reposa sobre la corrupción de jugadores para influenciar los resultados.

Tras más de 100.000 escuchas telefónicas, decenas de detenciones y registros, la investigación del fiscal de Crémona revela que durante la temporada 2010-2011, al menos 50 partidos, entre ellos unos veinte de Serie A, fueron comprados, moviendo cientos de millones de euros.

Italia había conocido ya dos escándalos del mismo tipo. En 1980, el "Totonero" había costado dos años de suspensión a Paolo Rossi y un descenso a la Serie B al Milan. En 2006, Italia había conocido el "Calciopoli", escándalo de partidos amañados que había privado a la Juventus de Turín de dos títulos.

- Bélgica, base de una mafia china -

El mayor escándalo de partidos amañados en Bélgica se produjo en 2014 tras unos 10 años de instrucción. Dirigida desde China, la manipulación afectaba a 18 partidos, vendidos por algunos jugadores por entre 5.000 y 40.000 euros entre 2004 y 2006.

El hombre de negocios chino Zheyun Ye fue declarado culpable de corrupción activa y condenado a cinco años de prisión. Entre los corruptos, el exguardameta internacional y exentrenador de La Louvière, Gilbert Bodart, que fue condenado a 6 meses, sin cumplimiento de pena, por corrupción.

- Francia y los pequeños jugadores -

Símbolo de pequeños arreglos entre amigos, el célebre partido Valenciennes-Marsella es un caso de manipulación totalmente desconectado de un contexto financiero ligado a las apuestas. Internet y las apuestas en línea no existían en 1993 cuando el Marsella se impuso por 1-0 en Valenciennes, una semana antes de ganar la Liga de Campeones al Milan.

Dos días después, el Valenciennes reveló que varios de sus jugadores fueron contactados para dejar ganar al Marsella y evitarles que gastaran mucha energía. La suma de 250.000 francos es descubierta en el jardín de Christophe Robert, jugador del Valenciennes.

Marsella se vio privado de su título de campeón de Francia de 1993.

Veinte años después, con el fin de pagar sus vacaciones en Baleares, según la confesión de un arrepentido, los jugadores de balonmano del Montpellier, entre ellos la estrella de la selección francesa Nikola Karabatic, apuestan por el resultado del descanso, desfavorable a su equipo, en un partido en el que no había nada en juego. La justicia debe todavía determinar si los jugadores, que tenían prohibido apostar debido a su condición de deportistas, trucaron el partido ellos mismos, sin ser dirigidos por mafias.

- Alemania y Bochum, centro de operaciones -

En 2011, Ante Sapina, ciudadano croata instalado en Alemania, fue condenado a cinco años y medio de prisión por el tribunal de Bochum. Su red habría manipulado los resultados de 50 a 200 partidos en nueve países, incluidos partidos de Liga de Campeones y de calificaciones al Mundial-2010, pagando a jugadores, árbitros y dirigentes. Apostando por estos partidos, esencialmente en Asia, Sapina habría logrado un beneficio de 2,4 millones de euros.

- India-Pakistán y la gangrena del cricket -

Endémicos en el cricket, los casos de manipulación fueron particularmente mediatizados en 2010 con la condena a prisión de tres estrellas paquistaníes.

Salman Butt, Mohammad Asif y Mohammad Aamer son condenados respectivamente a dos años y medio, un año y seis meses de prisión por haber fallado voluntariamente varios lanzamientos en un partido contra Inglaterra en agosto de 2010. Su agente fue castigado con dos años y ocho meses de prisión por haber organizado la trampa, en conexión con apostadores.

En 2000, tres excapitanes de los equipos paquistaní, sudafricano e indio habían ya sido suspendidos de por vida por habar amañado encuentros, en conexión con las casas de apuestas. Según un expresidente del ICC, el Consejo Internacional del Cricket, India sería "el epicentro" de las apuestas ilegales de este deporte.

- Zimbabue y Turquía, partidos fantasma -

En 2012 estalla el rocambolesco escándalo del Asiagate, una nueva superproducción de la banda del famoso Dan Tan en amistosos de la selección de Zimbabue montada en piezas para ser manipulados y disputados entre 2007 y 2009 en Asia (Tailandia, Vietnam, Singapur...) Más de 60 jugadores de Zimbabue serán sancionados. Algunos partidos ni siquiera se disputarán.

El iniciador del Asiagate se pone en evidencia en 2011 organizando en Turquía dos partidos pretexto: Letonia-Bolivia y Bulgaria-Estonia que ven como los árbitros inicialmente previstos cambian en el último minuto y sus sustitutos pitan dudosos penales.

- ¿Estados Unidos sin escándalos? -

Si Latinoamérica tuvo sus casos en el fútbol con la suspensión de por vida de 14 internacionales salvadoreños, ningún escándalo importante ha ocurrido en América del Norte. Es cierto que la liga canadiense de soccer está en el punto de mira del centro internacional para la seguridad del deporte (ICSS) que censó en 2015 un 42% de encuentros dudosos en el campeonato de primera división, pero ninguna sospecha se vio concretada.

Pero en Estados Unidos, los escándalos ligados a la manipulación deportiva son más raros. En el país de internet, los juegos en línea y las apuestas sobre el deporte siguen siendo ilegales en la mayor parte de los estados, aunque muy practicado a través de redes sociales. El escándalo que golpeó al béisbol en 1919 no es extraño a esta prohibición. En esa época, ocho jugadores de los Chicago White Sox habían sido acusados de haber perdido un partido ante los Cincinnati Reds a cambio de sobornos pagados por apostadores. Su absolución por la justicia no impidió su suspensión de por vida y un verdadero traumatismo nacional.