Richard Páez: "Estamos hambrientos de ganar este título"

Millonarios recibirá este jueves (7:00 p.m., RCN) a Boyacá Chicó en el juego de vuelta de la final de la Copa Colombia. El equipo bogotano ganó el partido de ida, disputado en Tunja, 1-0.

Se percibe un aire de optimismo extra en los jugadores de Millonarios. Muchos, como Édison Toloza, Érick Moreno, Pedro Franco, entre otros, podrían consagrarse campeones por primera vez en la A. De superar mañana a Chicó en el juego de vuelta, Rafael Robayo se convertiría en el segundo capitán bogotano —en años— en alzar un trofeo con un club de la capital (Stalin Motta lo logró en Equidad, en la Copa Colombia de 2008). A pesar de que no es la Liga, la ocasión es especial: un nuevo título para Millonarios se vislumbra después de 10 años de sequía.

Richard Páez es consciente de la oportunidad. “Estamos hambrientos de este trofeo. Estamos hambrientos de darle una alegría, después de mucho tiempo, a esta gran hinchada. Es muy duro que le ganen a un equipo que siente así”, dice el venezolano de 58 años.

La última vez que un hincha de Millonarios levantó un trofeo de un torneo oficial fue en la Copa Merconorte de 2001: el 19 de diciembre de 2001 en el estadio George Capwell, de Guayaquil, tras derrotar en tanda de penaltis al Emelec. Para esa época Pedro Franco, de 10 años, acababa de entrar a la preinfantil de Millonarios, luego de jugar en el Club El Bosque de Bogotá. Rafael Robayo, de 17 años, integraba una selección juvenil llamada Atlético Colombia, dirigida por Germán Basílico González. Ha pasado mucho tiempo.

“Sé que algunos no han ganado títulos, pero esta vez tenemos una oportunidad de oro y quiero que todos mis jugadores se comporten como grandes. Porque los equipos grandes ganan las finales, proponen en todas las instancias”, asegura Páez.

El técnico venezolano no está confiado, luego de que sus dirigidos se impusieran por 1-0 en Tunja, en el juego de ida. “Si no nos confiamos en semifinales cuando le ganamos 4-1 en el primer juego a Júnior, mucho menos ahora. Tampoco será ventaja la altura, porque es la misma de ellos. Nuestro fútbol será nuestra única ventaja y aunque vayamos arriba en el marcador no renunciaremos al ataque”, suelta.

Y añade: “Vimos cómo Chicó se complicó como local en Tunja. Lo de la localía no es garantía de nada. Tenemos 90 minutos más en un juego 50-50. Esperemos ser muy equilibrados y triunfar”.

La irregularidad del equipo

Una vez pase la final, su equipo vivirá otra realidad en la Liga, pues está un poco rezagado en la tabla de posiciones y el fin de semana pasado no pudo ganar en El Campín contra Pereira. “Pero el equipo jugó bien. El penalti nos hubiera dado mucha tranquilidad, pero ya está. Creo que tenemos equipo y después del jueves volvemos a concentrarnos en la Liga para remar y meternos, seguramente, dentro de los ocho”.

Édison Toloza desperdició una opción de que su equipo se acercara a la tanda de los ocho. Sin embargo, Páez asegura que el torneo está parejo y confía en que Toloza pueda remediar pronto su error.

“Para mí Toloza es una garantía de gol. El sábado tuvo un desliz por tratar de patear así. Ya en los entrenamientos lo había regañado por tratar de hacer lo mismo. Pero si hay otro penalti, le daremos una vez más la confianza”, argumenta.

Páez confirmó que la alineación titular será la misma que se impuso 1-0 en Tunja con anotación de Rafael Robayo. No ahorrará ningún esfuerzo el estratega, que como técnico se consagró campeón con el Estudiantes de Mérida y como jugador salió campeón con Portuguesa y Deportivo Táchira, ambos hace más de 20 años. Mañana podrá sumar uno más en su palmarés.

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