Se inauguraron los Juegos con el tradicional glamour inglés

Más de 7.500 artistas participaron en una ceremonia que plasmó la cultura de ese país. Hasta la reina Isabel II hizo parte del espectáculo. La antioqueña Mariana Pajón lució radiante con la bandera tricolor.

Con una impresionante muestra artística, que mezcló con sobriedad la tradición y el progreso del pueblo británico, se inauguraron los Juegos Olímpicos de Londres. Más de 7.500 artistas provenientes de todo el mundo actuaron en una ceremonia dividida en cuatro etapas en las que predominó el orgullo de este pueblo por sus costumbres, las buenas y las malas.

Sin la espectacularidad de los eventos de las pasadas olimpiadas, en Atenas y Pekín, los realizadores, encabezados por el director Danny Boyle, se preocuparon por contar la historia de las Islas Maravillosas, enmarcadas por los amores y desamores entre sus naciones, que pelean y se reconcilian como los miembros de una familia. También evidenciaron cómo sus ciudades pasaron de aldeas a modernas metrópolis gracias a la Revolución Industrial.

Incluso la reina Isabel II fue cómplice y se prestó para que utilizaran su imagen. La soberana se “transportó” al estadio olímpico en compañía de James Bond, el agente 007, y “saltó” en paracaídas. Luego aparecieron más personajes históricos y amados por el pueblo, como los Beatles y Míster Bean. (Vea aquí las fotos de la ceremonia de inauguración)

El desfile de los deportistas que participarán en los juegos estuvo encabezado, como es tradicional, por el equipo griego y lo cerró la delegación anfitriona, la de Gran Bretaña, una de las más grandes. (vea aquí las mejores fotos del desfile de las delegaciones)

El equipo de Colombia salió en el puesto número 43, después de China, con cerca de 60 deportistas, entrenadores y dirigentes que lucieron guayabera de color crema, pantalón o falda café, sombrero vueltiao y una mochila tricolor.

La delegación nacional saludó especialmente a un grupo de unos 15 colombianos que agitaban emocionados la bandera nacional y que se distinguían con facilidad porque las tribunas estaban azules, pues se utilizaron 70 paneles, uno en cada silla, para que reflejaran distintos colores durante la noche.

El evento concluyó con un espectáculo de fuegos artificiales, luego de tres horas de música, imágenes cinematográficas y muchas emociones. Se encendió la llama y ahora el deporte será el único protagonista.