
Néstor Lorenzo, el DT de Colombia.
Foto: Eder Rodríguez
Néstor Lorenzo es un entrenador de convicciones y esa fortaleza le ha permitido sostenerse, incluso, en medio de vendavales. Sin embargo, como pasa con todo hombre convencido de sus ideas, la misma virtud ha sido también una falencia. La terquedad que lo llevó a acumular triunfos en el inicio de su ciclo hoy empieza a pasarle factura: le resta credibilidad en un momento decisivo y alimenta las dudas sobre su proceso a menos de tres meses del Mundial y
