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18 Jun 2021 - 12:19 a. m.

Sigue cruda la idea: Colombia igualó sin goles ante Venezuela

El equipo dirigido por Reinaldo Rueda se aferró a la expresión individual de sus jugadores y no se llevó la victoria gracias a la actuación sacramental de Wuilker Faríñez. Pero el plantel se identifica con el proyecto del nuevo DT. Análisis.
Thomas Blanco

Thomas Blanco

Periodista
La chilena de Matheus.
La chilena de Matheus.
Foto: FCF

Cargando... Colombia igualó sin goles ante Venezuela por la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa América. La figura: Wuilker Faríñez, quien a pesar de jugar solo tres partidos esta temporada en Francia y de haber perdido la titularidad con Joel Graterol en la selección, reapareció con una exhibición con ocho atajadas claves. David Ospina fue a buscarlo al final del partido para felicitarlo.

En el primer partido ante Ecuador, el peor de todos desde que llegó Rueda, Colombia no pudo hacer su juego producto de la presión alta de los ecuatorianos. El partido fue físico, rocoso, sin pases cortos, con puros balones divididos. Este jueves frente a una Venezuela con la moral baja tras un brote del virus de grandes proporciones en la concentración, que le dejó un saldo de 15 bajas, le planteó un partido diametralmente opuesto: le cedió toda la iniciativa con un bloque medio bajo con un sistema 5-4-1 que al cuadro colombiano le costó vulnerar.

Lo mejor de Colombia en el torneo ha sido Wilmar Barrios con sus entradas, buen posicionamiento y correcciones. También la sinergia que ha mostrado con Matheus Uribe, de gran despliegue físico para pisar las dos áreas, para presionar y complementar el doble ‘5’ de élite que tiene el equipo. La mejor jugada del partido fue una chilena con un gran gesto técnico del volante del Porto en la que, obvio, también brilló Faríñez. Era el gol de la copa.

Y Edwin Cardona firmó una buena primera parte con su inspiración individual para filtrar balones entre líneas y al espacio. Pero fue eso, más mérito suyo y de su precisión, que del funcionamiento de un equipo que en los últimos cuatro partidos ha conseguido buenos resultados, pero que dentro de la cancha sigue verde.

(Lea: El arbitrario espejo retrovisor de Reinaldo Rueda en la selección)

A diferencia del partido anterior, que contó con siete caras nuevas, Rueda decidió jugar con sus mejores. Unos mejores que ya se pueden dilucidar en los que agregó dos nombres a su lista: Edwin Cardona en lugar de Luis Díaz y Daniel Muñoz en reemplazo de Stefan Medina, tema de gustos.

Venezuela no tuvo una buena presentación, no remató ni una sola vez al arco de David Ospina y también, a pesar de lo bien replegado que estuvo, le dio tiempo y espacio en varias oportunidades de los más talentosos de Colombia. Jaminton Campaz debutó con personalidad en la selección con algunas jugadas atrevidas en la generación de juego.

Duván Zapata, quien ha contado con la confianza del nuevo entrenador, sigue sin anotar en este nuevo ciclo. Su poco aporte en la presión haciendo una simple sombra es otro de los aspectos a evaluar por Reinaldo Rueda. Y Luis Muriel, el futbolista más talentoso y con mejor presente del equipo, fue relevado a los 60 minutos. ¿Temas físicos de él? En la Serie A de Italia no disputó nunca los 90 minutos. Juan Guillermo Cuadrado tampoco tuvo una buena tarde y otra vez le faltó consistencia en la fase defensiva para respaldar al lateral, pues esa banda derecha se ha caracterizado en estos cuatro partidos como la más blanda del equipo.

Estas dos semanas fueron el primer contacto de Rueda con el equipo, al que llegó con el discurso de que quiere cambiarle el chip por uno de pases cortos y paciencia con la balón que le haga apología a la identidad de nuestro fútbol. Los futbolistas también han manifestado la orden de contar con un equipo corto y agresivo para recuperar la pelota en el menor tiempo posible. Cosas por ver en un plantel molesto por las declaraciones de James en el mundo exterior, pero que en el interior respalda el proyecto de Reinaldo Rueda.

“El profe Rueda es un falso serio. Es alguien muy especial, yo no lo conocía. Me sorprendí mucho por el trato y afecto que nos demuestra a todos. Como decimos en la costa: siempre mamando gallo. A toda hora creando buen ambiente. El profe ha hecho que se retome la alegría y motivación con el trato que tiene hacia nosotros. Es un ambiente bien bacano y se ha reflejado no cuando los resultados van bien, sino cuando están en contra”, las reveladoras palabras de Luis Fernando Muriel en la rueda de prensa previa al partido.

Las ideas que prometió Reinaldo plasmar en el campo siguen pendientes, pero al interior hay un equipo unido. Porque una de las principales vocaciones que tiene el DT de la selección, a diferencia de su antecesor, es el trato paternal que tiene con sus jugadores. Un manejo de grupo que es casi tan importante como el aspecto táctico.

(Lea: El infierno que solucionó Reinaldo Rueda en la selección de Chile)

Igual, el formato de la Copa América, en el que clasifican cuatro de los cinco equipos de cada grupo, está hecho a la medida para que Rueda vaya afinando, comunicando su idea, trabajándola sin la urgencia de los resultados. El próximo examen será el domingo ante Perú (7:00 p.m.) y habrá dos bajas: Luis Díaz por expulsión y Matheus Uribe por acumulación de tarjetas.

Lo primero está cumplido: recuperar la alegría dentro de la casa, ahora queda plasmarla en la cancha... lo más difícil de todo.

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