Suéñalo, créelo y lúchalo

Nunca me voy acostumbrar a ganar, siempre voy por más. Este año logré títulos y medallas importantes, todo depende de uno mismo. No seas de los que esperen toda la semana que sea viernes, todo el año que lleguen las vacaciones y toda la vida para ser felices.

/El Espectador

Los últimos años de mi vida han estado llenos de triunfos, esfuerzos, satisfacciones, alegrías y muchos reconocimientos. Todavía recuerdo como si fuera ayer cuando gané la medalla olímpica en 2012 y también tengo guardado en mi mente y en mi corazón el año 2013 como el mejor en mi carrera profesional por todos los títulos que conseguí. Pero sin duda este 2014 puedo estar feliz de todo lo que he conseguido. Volver a ser Campeona Mundial, ganar en las Copas Mundo y seguir teniendo el apoyo y el cariño de toda la gente, hacen que termine mi año llena de satisfacción.

La pre temporada empezó muy temprano, luego de ganar 35 de las 39 carreras en 2013 y de pasar algunos días con mi familia, estaba lista para enfrentar un nuevo año dando lo mejor de mí y buscando la manera de seguir dejando muy en alto el nombre de Colombia sin importar los esfuerzos. Cuando tus sueños son gigantes, tienes metas claras y realmente disfrutas lo que haces, entonces los esfuerzos no son sacrificios, sólo son el camino a la gloria.

Y el año empezó muy bien porque pude conseguir el primer oro para Colombia en los Juegos Suramericanos 2014 que se corrieron en Santiago de Chile, ese día también se celebraba el día de la mujer y por lo tanto se lo pude dedicar a todas las luchadoras, guerreras, trabajadoras y seres ejemplares que valen más que oro.
Una semana más tarde viajé a Timbío, Cauca, donde además de compartir con muchos niños y niñas logré dos nuevos oros en una Válida Nacional, ese fin de semana estuve muy feliz porque la gente del Cauca me demostró mucho amor y amabilidad. Toda la vida he corrido y me he preparado en mi país, creo en mi gente y en mi tierra y por eso siempre agradeceré todas las muestras de amor.

En Estados Unidos también empezó bien mi temporada logrando ser campeona del Gator Nationals, también disfrute de Barú con mi familia donde entrené fuerte para la segunda parada de la Copa Mundo SX de Papendal, Holanda, ya que a la primera no asistí y no podía dejar escapar más puntos. Finalmente le pude dedicar a mi mamá la medalla de oro que conseguí en esa Copa que justo coincidió con que fuera el día de la madre.

Y las medallas no pararon porque algunos días después viajé a Quito, Ecuador, donde quedé campeona continental y lo pude compartir con mis papás y con mis amigos que estaban ahí acompañándome. Allí reconfirmé que no hay sentimiento más bonito que subir al podium y llevar el tricolor a lo más alto.
Recuerdo también que días más tarde quedé campeona en Nashville de los Music City Nationals, pero lamentablemente no estuve tan feliz y la celebración no pudo ser completa porque Colombia lloraba la muerte de 33 niños en Fundación, Magdalena; sin embargo, me reconfortó saber que salí a pedalear por la memoria de esos angelitos y sus familias.

Semanas más tarde y en medio de la infinita alegría que nos dio la Selección Colombia de fútbol en el Mundial gané la tercera parada de la Copa Mundo que se corrió en Berlín, Alemania, otra nueva medalla que me llenó de satisfacción sobretodo porque semanas después pude volver a correr en Colombia donde gané el Campeonato Nacional que se disputó en Bogotá, desde los cinco años soy Campeona Nacional. Allí le pude hacer un pequeño homenaje al grupo de guerreros que me hicieron llorar y gritar de emoción en el Mundial de Brasil.

Y fue días después cuando otra vez pude experimentar la felicidad infinita cuando gané el Campeonato Mundial que se corrió en Holanda. En la crono me quedé con el bronce pero en la carrera me llevé el oro, una nueva medalla para toda Colombia. Fui muy feliz porque había entrenado muy duro para esta competición que es la más importante del bicicrós mundial. Allí sentí el apoyo de todo mi país, toda Colombia estaba unida por el deporte, volvimos a cantar el himno nacional y además pude recordar que “Era gol de Yepes”.

Agradecida con la vida también me uní a varias iniciativas como ‘Obras de Corazón’ para llevar agua a la Guajira cuando tanto lo necesitó y compartí con niños de la Fundación Doctora Clown. Robarle una sonrisa a un niño no tiene precio.

Las carreras siguieron y en la cuarta Copa Mundo celebrada en Santiago del Estero, Argentina, me volví a ganar los dos oros que da la competencia, esta pista me trae muy buenos recuerdos porque es la réplica de la de los Olímpicos de Londres, cada vuelta que di me daba más ganas de repetir esa sensación. Después en Chula Vista, Estados Unidos en la quinta y última Copa Mundo volví a quedarme con la medalla de oro.

Días más tarde estuve muy feliz en una carrera muy divertida donde varios corredores internacionales vinieron a Armenia, pudieron conocer la cultura del café en Colombia y se enamoraron de sus paisajes, además pasé un buen rato con los niños de la Fundación Oncólogos de Occidente. Finalmente me quedé con el campeonato Internacional Sénior Máster. Cuando un objetivo está claro todo en nuestro alrededor se convierte en herramientas para ser el mejor.

Hace pocas semanas cerré con broche de oro en los Juegos Centroamericanos en México y pude quedarme con el primer lugar. Días después pude viajar a la Guajira con mi Fundación y con la Fundación de Pipe Peláez para pedalear por los sueños de la comunidad Wayúu. Ayudar a otras personas también es un sueño hecho realidad para mí. Para eso no hay límites, ni barreras y no importa el cansancio.

Un año está por acabarse, pero vendrán muchos más llenos de metas e ilusiones, todo es posible. Suéñalo, créelo, lúchalo, disfrútalo y así lo conseguirás. Gracias por el apoyo y por el cariño. Seguiré luchando por dejar el nombre de Colombia en lo más alto. 

*Adaptación hecha por María Alejandra Castaño

 

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