Tenis Olímpico

El origen de este deporte se le atribuye a los franceses del siglo XI, quienes en los patios de los monasterios empezaron a practicar, con pelotas y palmas, una versión de lo que hoy conocemos como tenis.

Pero sería en el siglo XIV cuando apareció una especie más adelantada de raqueta, lo que llevó a la evolución de este deporte.

Sería en Inglaterra en el siglo XIX cuando, a partir de los muy bien cuidados campos de hierba para el criquet, se empezó a practicar del tenis en esta superficie.

A partir del año 1913 se empezó a popularizar de gran manera esta disciplina deportiva, por lo que distintas asociaciones tomaron su control y regulación.

En los Juegos Olímpicos se disputan encuentros en las ramas masculina y femenina en las categorías de individuales y dobles.

Aunque ya se abolió la disputa de juegos mixtos, estos existieron durante las justas deportivas de los años 1900, 1912, 1920 y 1924.

Tras desaparecer por unos años como deporte olímpico, el tenis retornaría en calidad de exhibición durante los años 1964 y 1984.

A partir de esa fecha, el tenis recuperó su estatus de deporte olímpico.