Colombia se despidió de la Davis con un 4-1 en contra

<p>La delegación colombiana cayó 4-1 ante su similar de Brasil en la final del Grupo 1 de la Zona Americana de la Copa Davis y perdió la posibilidad de pelear un cupo en el Grupo Mundial.</p>

La victoria brasileña fue sellada el domingo con los triunfos de Marcos Daniel, el número uno del país carioca, sobre el colombiano Santiago Giraldo, quien abandonó el partido en la cuarta manga aquejado por fuertes calambres, y de Thomaz Bellucci sobre Carlos Salamanca.

En el primer partido del día, Giraldo no resistió al cansancio acumulado por las cinco mangas que disputó el viernes, cuando se impuso al brasileño Bellucci por 3-2, y por las más de cuatro horas de disputa este domingo, y abandonó cuando perdía por parciales 6-4, 7-6 (7-1), 6-7 (8-10) y 6-5.

"Fueron tres o cuatro horas el viernes y otras cuatro hoy. Desafortunadamente no aguanté el ritmo", afirmó el colombiano.

En el segundo partido de la última jornada, con la situación ya definida en favor de Brasil, Bellucci, de apenas 20 años y el más joven en el equipo brasileño, venció sin ninguna complicación a Salamanca por 6-4 y 7-5.

Daniel ya había vencido el viernes al colombiano Juan Sebastián Cabal igualmente por abandono debido a una lesión en un tobillo.

En la jornada del sábado la pareja brasileña integrada por Marcelo Melo y André Sá, semifinalista en Wimbledon el año pasado, se impuso con contundencia a los colombianos Michael Quintero y Carlos Salamanca por 6-3, 6,3 y 6-1.

Los brasileños se adjudicaron el derecho de disputar nuevamente la repesca para intentar regresar al Grupo Mundial de la Copa Davis, en el que llegaron a brillar con actuaciones de tenistas como Gustavo 'Guga' Kuerten y Fernando Meligeni pero del que cayeron hace cinco años.


El año pasado Brasil también llegó hasta la repesca, en la que fue derrotado por Austria.

Tras recibir a Colombia en las canchas de tierra batida del Tenis Club de Sorocaba, ciudad en el interior del estado de Sao Paulo, Brasil ahora tendrá que esperar el sorteo para saber si jugará la repesca como local o como visitante, de lo que dependerá el tipo de terreno.

Pese a que el primer partido del domingo parecía fácil para Daniel, que había vencido a Giraldo en cinco de seis partidos disputados hasta entonces, el colombiano mostró gran resistencia y protagonizó un partido muy parejo hasta cuando tuvo que abandonar.

El brasileño llegó a abrir una ventaja de dos mangas, con gran dificultad, pero el colombiano se recuperó, conquistó la tercera y marchaba bien en la cuarta.

En la primera manga, bastante pareja y de 44 minutos, cada uno de los jugadores confirmó sus servicios y mostró seguridad, pero el brasileño consiguió aprovechar un error de Giraldo y quebrarle el último servicio para vencer por 6-4.

En el segundo set, el colombiano comenzó con más confianza, le quebró el primer servicio a Melo y llegó a abrir una ventaja de 3-0, pero el brasileño, apoyado por el público, reaccionó e igualó en 4-4.

El colombiano, que llegó a abrir una ventaja de 5-4 y tan sólo tenía que confirmar su último servicio para quedarse con la manga, cometió un nuevo error y cedió el desempate, en el que el brasileño fue claramente superior y se impuso por 7-1 contando con los errores de Giraldo y con sus golpes desde el fondo.

Igual que en la segunda, el colombiano llegó a abrir una ventaja de 3-0 en la tercera manga y parecía que la vencería con facilidad pero nuevamente, por sus propios errores, permitió que Melo lo igualara y que arrastrara nuevamente el juego hasta el desempate.

En el tie-break, el más disputado, Giraldo llegó a abrir una ventaja que parecía inalcanzable (5-2), pero nuevamente permitió que el brasileño, con un apoyo decisivo del público, lo alcanzara (8-8), aunque finalmente consiguió imponerse por 10-8 y salvar el juego.

En la cuarta manga, que tuvo que ser interrumpida para que ambos tenistas ya muy cansados tras casi cuatro horas de juego recibieran atención médica, el colombiano nuevamente comenzó en ventaja, hasta que comenzó a sentir el cansancio y a ceder, hasta que definitivamente los calambres le impidieron moverse.