En Wimbledon las Williams arrasan

Las estadounidenses Venus y Serena Williams cumplieron todos los pronósticos y solventaron sus compromisos de semifinales ante la rusa Elena Dementieva y la china Jie Zheng, respectivamente.

Schuettler agonizó para avanzar a semifinales, donde ya le espera el español Rafa Nadal. No hubo revolución. Ni china ni de ningún tipo. Volvieron a ganar las de siempre, las sempiternas hermanas Williams, que firmaron hoy partidos paralelos para superar a sus rivales.

Ninguna de las dos ha cedido, además, un sólo set en todo el campeonato. Cinco años después, se encuentran de nuevo en la "Catedral" de Londres. "Es un nuevo comienzo para nosotras" , declaró Serena a modo de titular periodístico. La que primero selló su puesto para la final del sábado fue Venus, actual campeona. La mayor de las dos Williams volvió a exhibir un saque demoledor con el que finiquitó el primer set 6-1 en 38 minutos. En el segundo bajó una velocidad y llegó a ceder un saque, lo que no le impidió sellar el partido en el desempate. 6-1 y 7-6 (3) en poco más de hora y media para llegar a su séptima final.

Venus añadió pocas claves en sala de prensa para explicar su éxito. La jugadora confía en su saque, con el que hoy llegó a servir de nuevo a una velocidad cercana al circuito masculino, 201 kilómetros por hora. En todo caso, la que lanzó más 'aces' hoy que nadie fue Serena, que se fue hasta los 14 saques directos frente a la china Jie Zheng, que sumó cero.

Serena llegó por cuarta vez a una final de Wimbledon tras vencer a la sensación del torneo, la china Jie Zheng, por un marcador parecido al de su hermana mayor: 6-2 y 7-6 (5) en 1 hora y 25 minutos.

Zheng, que fue vista en cuartos de final por una audiencia de 100 millones de personas en su país, dispuso de un punto de set frente a la doble campeona de Wimbledon. El espejismo fue neutralizado por el saque de Serena, que se llevó el desempate por 7-5.

Fin de la historia. El torneo se lo llevará de nuevo una Williams. Hubo quien buscó una buena historia en sala de prensa. Una periodista británica preguntó a Venus si había algún tipo de decisión familiar cuando las dos hermanas se enfrentaban entre sí.

La periodista se apoyó en unas supuestas declaraciones de Elena Dementieva en las que hablaba de una "decisión familiar" . Venus respondió afirmando que encontraba "muy ofensiva la pregunta" . "No estoy hablando sobre Elena" , añadió, "estoy hablando sobre la pregunta" , dijo.

Después la rusa firmó un comunicado en el que pedía disculpas por su mal uso del inglés pero dejaba claro que no había pensado, "ni por un segundo" que los partidos entre ambas hermanas fueran una "decisión familiar" . También fin de la historia.

Ambas hermanas se enfrentarán por decimoséptima vez en su carrera. Y aunque la tetracampeona en Londres sea Venus, su hermana menor es la que manda en sus enfrentamientos individuales: 9-7. Además, ya le ha ganado dos veces en una final de Wimbledon, mientras que Venus ha derrotado a Serena en una única ocasión.

En ese sentido, el partido se plantea como un verdadero choque de trenes entre las mejores jugadoras en hierba del nuevo milenio. O, como lo ha definido el padre de las jugadoras, "es como ver a tus niñas pelearse en el salón" . Por eso, papá Williams prometió que si jugaban entre ellas cogería un avión de vuelta a casa.

Ambas jugadoras se lanzaron piropos tras sus partidos. Serena opinó de Venus que "es quizás la jugadora más dura" contra la que ha jugado. Venus afirmó que respeta a su hermana menor "más que a cualquier otra jugadora del circuito" . En resumen, como explica Venus, "buena genética familiar".

En mitad de una jornada bañada por la lluvia, el alemán Rainer Schuettler sudó tinta para cerrar su pase a semifinales, en la que se medirá con el español Rafael Nadal, jugador al que sólo ha ganado una vez. Y de eso hace ya bastante: Basilea, año 2004.

El tenista germano tuvo que emplear 5 horas y 12 minutos para inscribir su nombre en semifinales y en el libro de los récords del campeonato. Su choque ante el francés Arnaud Clement ha sido el segundo más largo del campeonato. "Ah, algo de historia también, eso está bien" , afirmó Schuettler.

Al igual que Clement, Schuettler ha tenido que cancelar ciertos planes previstos para la segunda semana de Wimbledon. Schuettler habría jugado el 'challenger' de Pozoblanco, en Córdoba (España) y habría pasado unos días en las montañas suizas. Pero aquí sigue. "Y me hace sentir bien" , añadió.

El viernes, en el segundo turno de la central, se sabrá si Schuettler recogerá el testigo de Boris Becker, último germano en llegar a una gran final de Wimbledon. Fue en el año 1995, el mismo año que Schuettler comenzó su carrera profesional.

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