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A medida que los éxitos de Rafael Nadal suben como espuma, sus dolencias también se hacen notar. En 2008, año en el que alcanzó la gloria al coronarse por cuarto año consecutivo campeón del Roland Garros, conquistar su primer Wimbledon, el oro olímpico y arrebatarle el número uno a Roger Federer, el español alertó al mundo tenístico con unos fuertes dolores en las rodillas que lo hicieron desistir, al término de la temporada, de actuar en el Torneo de Maestros y en la final de la Copa Davis ante Argentina.
Tras varios exámenes y una larga recuperación, Rafa comenzó 2009 con toda fuerza, al llevarse el título del Abierto de Australia, primer Grand Slam del año, tras vencer en una inolvidable final a Federer, quien en el acto de premiación no pudo contener las lágrimas y lloró cual niño chiquito.
Luego el español, de 23 años de edad, ganó los trofeos de Indian Wells, Monte Carlo, Barcelona y Roma. Hace dos semanas llegó a París con la firme intención de retener la corona del Roland Garros. Sin embargo, fue sorpresivamente eliminado en cuarta ronda por el sueco Robin Soderling.
Esa misma semana canceló su presencia en el torneo Queen’s y el lunes por la tarde, a través de su página web (www.rafaelnadal.com), puso en duda su participación en Wimbledon debido a una nueva lesión en las rodillas.
El doctor Ángel Ruiz-Cotorro, médico de la Federación Española de Tenis, hizo una explicación técnica sobre el mal que aqueja al número uno del mundo: “presenta una tendinitis de inserción de ambos tendones cuadricipitales con ligero edema óseo en ambos polos superiores de la rótula”.
El ortopedista y traumatólogo Diego Carvajal Liévano, coordinador médico del equipo de tenis de Colsánitas y de la selección de Copa Davis, tras hacer un estudio -a la distancia- del diagnóstico de Nadal, le aseguró a El Espectador que “se trata de una lesión degenerativa que, debido a la gran exigencia física del jugador, terminará tarde o temprano en la ruptura completa del tendón, lo cual dañará el mecanismo extensor de la rodilla”.
En términos concretos, esto quiere decir que si Nadal sigue jugando con la intensidad que siempre suele hacerlo, “en este año o a más tardar el otro, lamentablemente terminará por romperse alguno (o los dos) de los tendones que tiene afectados en sus rodillas. Se hará necesario de inmediato una delicada operación, cuya recuperación está entre seis meses y un año”, añade Carvajal, autoridad en la materia.
¿Podrá volver a las canchas? “Podría hacerlo, pero sin duda no con el nivel de un número uno del mundo”, explica el especialista.
Lo cierto del asunto es que esta semana Rafa confesó ante los medios que efectivamente el dolor es fuerte y que sufre mientras está en las canchas. “Llevo varios meses jugando con dolor en las rodillas y no puedo seguir así. El dolor me limita físicamente ciertos movimientos, lo cual hace que tampoco me encuentre bien mentalmente”.
El dolor, explica el doctor Carvajal, se debe a que la tendinitis que tiene Nadal le produce una inflamación que día a día le va produciendo fibrosis y ellas debilitan el tendón total.
Debido al traumatismo, Rafa siempre usa en sus dos rodillas protectores hechos en cinta que se ajustan en la parte baja para hacerles presión a los tendones y disminuir las dolencias. Mientras llega el inicio del Wimbledon, el español es sometido a un tratamiento intensivo a base de antiinflamatorios orales, mesoterapia local más fisioterapia con potenciación muscular progresiva de ambos cuádriceps.
Nadal, ganador de seis torneos de Grand Slam, hará su último esfuerzo por poder jugar en Londres. De hecho, ya anunció su viaje para este martes. Su espíritu combativo nunca muere. Y él sabe que de no participar en la ‘Catedral’ cedería nuevamente el número uno a Federer. “Voy a dar el 200% para poder estar al 100% en la cita más importante del tenis mundial y el torneo que más ilusión me hizo siempre. No saldré a ninguna pista y mucho menos a la central de Wimbledon a ver qué pasa. Si salgo sé que estaré al 100%”, añadió en su página.
El tiempo será el encargado entonces de dictaminar finalmente cuánto tiempo más Rafael Nadal será el dueño de la corona.
A ellos se les acabó la carrera
1. Gustavo ‘Guga’ Kuerten. El brasileño ganó 20 títulos de la ATP, entre ellos tres Roland Garros, y fue número uno del mundo en 2000. Además, lo operaron varias veces por reiteradas lesiones en la espalda, pero nunca recuperó su nivel.
2. Martina Hingis. La tenista suiza, ganadora de 43 títulos WTA, entre ellos cinco Grand Slam, se retiró de las canchas con apenas 22 años debido a problemas en los ligamentos de sus dos tobillos. Trató de volver, pero no rindió.
3. Marcelo Ríos. El chileno fue número uno del mundo en 1998 y ganó 18 títulos en su carrera. En 2004 se retiró prematuramente porque no se pudo recuperar de una delicada lesión crónica en la espalda. Jugó su último partido en 2003.
Vea el gráfico de la lesión de Rafael Nadal haciendo clic AQUÍ