Los colombianos lograron su segundo título de Grand Slam

Cabal y Farah, un US Open mirando al cielo

Vencieron en la final al español Marcel Granollers y al argentino Horacio Zeballos, con parciales 6-4 y 7-5. Un triunfo por la memoria de Roberto Cocheteux, fundador del equipo Colsánitas.

Jacobo Cabal levanta el trofeo que ganaron su papá y su “tío” Robert Farah. AFP

La jerarquía que han ganado Juan Sebastián Cabal y Robert Farah los hace parecer invencibles. Los buenos resultados de los últimos años los han llenado de confianza, tanta que incluso en los momentos adversos sienten tener todo bajo control. Su mentalidad es fuerte y así sacan adelante todo lo que se proponen. Uno de los grandes objetivos al comienzo de esta temporada fue ganar un título de Grand Slam y al final de los cuatro no solo ganaron uno sino dos: Wimbledon y el US Open, el que celebraron este viernes tras vencer en la final al español Marcel Granollers y al argentino Horacio Zeballos con parciales 6-4 y 7-5. Un título que quisieron conquistar en memoria de Roberto Cocheteux Tierno, el fundador del equipo Colsánitas, quien perdió la vida por problemas hepáticos y pulmonares hace dos semanas y fue el promotor de este proyecto tenístico que hoy cosecha grandes resultados. “Somos el Colombian Power. Esto es dedicado a Colsánitas y a Roberto Cocheteux, que puso la primera piedra del tenis colombiano. Quiero rendir un homenaje a su memoria”, expresó un emocionado Robert Farah antes de recibir el trofeo de campeones.

Mientras él decía esas sentidas palabras, Juan Sebastián, a su derecha, lloraba emocionado, y al tiempo sentía nostalgia por el momento. Quizá recordaba todo el camino que recorrieron para llegar hasta aquí y aceptaba que el apoyo de Roberto y Colsánitas ha sido la clave del éxito. Hace dos semanas, cuando se conoció la muerte de Cocheteux, esta pareja de tenistas colombianos estaba en su etapa final de preparación para el último Grand Slam del año y la noticia los afectó. “Fueron momentos muy duros, él fue una persona que hizo mucho por nosotros y nos dolió su partida”, explicó Juan Sebastián, con las pocas palabras que le salían producto de la mezcla entre felicidad y tristeza que había en su cabeza.

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A pesar de nacer en España, Roberto Cocheteux fue un orgulloso colombiano que hoy estaría dichoso de ver a Cabal y Farah en la cima del tenis de dobles en el mundo. Él llegó al país en 1976, se casó y se quedó. El empresario, quien se nacionalizó en la década de los 80, asumió en 1995 la presidencia de Colsánitas, en la que se destacó por su posicionamiento en la prestación de servicios de salud, pero además por ser un abanderado en el apoyo al deporte del país y en especial al tenis colombiano.

Dos años antes, desde el puesto que desempeñaba, creó el equipo Colsánitas de tenis. A su mando, ganó títulos júnior en Roland Garros, la lucha por al ascenso al Grupo Mundial de la Copa Federación, el puesto número 16 del escalafón mundial con Fabiola Zuluaga y el ingreso directo de tres tenistas a los cuadros principales de los Grand Slam. También fue el promotor principal de las carreras de Alejandro Falla y Santiago Giraldo metidos entre los mejores setenta de la ATP, y de hombres como Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, quienes integraron este proyecto desde el comienzo, cuando ni siquiera jugaban dobles sino que tenían el sueño de llegar lejos en la modalidad de sencillos.

La gestión de Cocheteux fue invaluable para el crecimiento de grandes tenistas en la historia de Colombia, y gracias a su apuesta Colsánitas se ha convertido en el patrocinador histórico de este deporte en el país. Lo más destacable del apoyo de Colsánitas a los deportistas ha sido que no solo se ha limitado a dar dinero, sino que también está pendiente de todo el proceso, con el aporte de entrenadores, preparadores físicos, médicos, nutricionistas, psicólogos y psiquiatras.

Felipe Berón, uno de los entrenadores de Colsánitas que estuvo con Cabal y Farah desde el comienzo de sus carreras, recuerda que “realmente eran necios y mamagallistas. Tenían mucho talento, muchas ganas de competir y jugar al tenis. Existía entre ellos la rivalidad normal de dos niños a quienes no les gustaba perder, pero que les encantaba jugar dobles juntos. Cuando cumplieron doce años los vinculamos al Equipo Colsánitas y se dio inicio a su formación como jugadores de alto rendimiento. Entrenábamos en las canchas populares de la liga, junto con Patrick Farah (papá de Robert), y el grupo de Colsánitas: Sebas, Robert, Alejo Falla, Romy Farah, Fernando Guevara, José Orozco, Jenny Zambrano y Vicky Navia”. 

(Las imágenes que dejó una nueva consagración de Cabal y Farah)

Eran jornadas duras de entrenamiento en las que se buscaba darles unas buenas bases técnicas a este grupo de prospectos tenistas. Trabajaban de la mano con la preparación física del profe Lastra. Estos jugadores fueron creciendo, siendo los primeros en todas sus categorías a escala nacional. Compitieron en varias giras Cosat, suramericanos y mundiales júnior para hacer ese duro paso al profesionalismo.

“Pareciera que esto es irreal, lo que está pasando no lo podemos creer, dos Grand Slam son un sueño. No hay nada más impresionante que esto”, señaló Farah, quien reconoció que al principio no soñaban más allá de ganar el primer torneo que jugaron juntos en Medellín, hace varios años. “Realmente nos pusimos una meta en grande en 2016, cuando nos dimos cuenta de lo lejos que podríamos llegar, pues nos sentíamos competitivos. Ahora vamos por mucho más”, expresó. Este año, intentarán ganar el torneo de maestros en Londres, que será en noviembre, y un gran objetivo a corto plazo es una medalla de oro olímpica en Tokio 2020.

 

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Luís Guillermo Montenegro

Tenis

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