El serbio quiere recuperar el trono: Las batallas de Djokovic

Después de perder el número uno del escalafón mundial, Nole se clasifica invicto a la semifinal del Masters de Londres. Va por lo que le quitó Murray.

El serbio Novak Djokovic, ayer, en la victoria sobre el belga David Goffin en el Masters de Londres.  / Efe
El serbio Novak Djokovic, ayer, en la victoria sobre el belga David Goffin en el Masters de Londres. / Efe

El tenista serbio Novak Djokovic barrió ayer al belga David Goffin (6-1, 6-2) y avanzó invicto a las semifinales del Masters de Londres, última oportunidad de recuperar el número uno mundial que le arrebató el británico Andy Murray.

Djokovic necesitó poco más de una hora para batir al noveno cabeza de la serie, que entró en el cuadro para disputar este último partido de la primera fase del Masters en sustitución del lesionado Gael Monfils, de Francia.

El tenista serbio Novak Djokovic barrió ayer al belga David Goffin (6-1, 6-2) y avanzó invicto a las semifinales del Masters de Londres, última oportunidad de recuperar el número uno mundial que le arrebató el británico Andy Murray.

Djokovic necesitó poco más de una hora para batir al noveno cabeza de la serie, que entró en el cuadro para disputar este último partido de la primera fase del Masters en sustitución del lesionado Gael Monfils, de Francia.

El serbio se aseguró de avanzar como primero de grupo a las semifinales de mañana y se ubica momentáneamente como primero del mundo, a la espera de lo que ocurra hoy.

Este día conocerá a su rival en la ronda semifinal del Masters, probablemente el suizo Stan Wawrinka (tercer cabeza de serie) o el japonés Kei Nishikori (quinto), aunque una combinación improbable podría obligarlo a jugar con el británico Murray (primero).

Djokovic, campeón de las cuatro últimas ediciones de esta Copa de Maestros, pretende acabar la temporada como número uno mundial por tercer año consecutivo, y para ello tiene que mejorar el resultado de Murray en este torneo que reúne a los ocho mejores del escalafón.

En su carrera por recuperar el trono que perdió hace dos semanas, Djokovic señaló que nunca se ha sentido imbatible y que nunca se sentirá así.

“Eso no está en mi mente, y además no creo que sea justo decirlo. Creo que son pocos los deportistas que se hayan retirado siéndolo”, puntualizó sobre su habilidad para evitar la derrota.

Crítico de su juego, a pesar de que avanzó a las semifinales invicto, Novak Djokovic señaló que no está satisfecho consigo mismo y que evidentemente debe subir su nivel.

El serbio destacó que gran parte de su tranquilidad, clave para salvar situaciones de puntos cerca a perder, se debe al tiempo que pasa con su hijo. “Pasar momentos especiales con mi hijo Stefan aquí en Londres me hace tener los pies sobre la tierra, me mantiene relajado”, comentó el serbio de 29 años de edad y ganador de 12 títulos de Grand Slam.

“Jugamos con los patos y gansos, a la pelota, en la hierba, todo eso es muy importante”, explicó el serbio, profesional desde 2003 y ganador de 66 títulos ATP.

El duelo por el trono

Sólo 405 puntos separan al británico del serbio en la clasificación ATP. Además, Murray perderá en las próximas fechas los 275 puntos logrados en 2015 al conquistar la Copa Davis con Gran Bretaña.

Aunque existen diversas posibilidades y combinaciones, el que llegue a una ronda más que su rival, o el que gane el trofeo, será el que festeje la Navidad como mejor tenista del mundo.

¿Será capaz Murray de mantenerse en la cumbre de la jerarquía mundial, a la que llegó el pasado lunes, al vencer en el Masters de París? A sus 29 años, el escocés ha vivido su mejor año. Ganador de Wimbledon por segunda ocasión, se colgó una segunda presea olímpica en Río y ganó los cuatro últimos torneos (Pekín, Shanghái, Viena y París). Además, en febrero el británico se convirtió en padre de la pequeña Sophia.

La segunda mitad del año de Djokovic no ha sido buena, especialmente desde su victoria en Roland Garros, que le sirvió para completar su colección de títulos del Grand Slam.

Luego de lograr en junio uno de los pocos retos que le quedaban por delante, entró en una época de indecisión. Superado en tercera ronda de Wimbledon, después en primera ronda en los Juegos Olímpicos de Río y en la final del Abierto de Estados Unidos (por Wawrinka), vio además a Murray arrebatarle el número uno del mundo, que detentaba desde julio de 2014.

“Siempre creo que tengo combustible en el depósito. Tuve que buscar en el fondo de mí mismo y tomarme un tiempo para reflexionar tras Roland Garros, pero en definitiva ha sido un buen año”, dijo Nole, quien quiere que esta semana se convierta en una temporada aún mejor con la recuperación de su trono en Londres.