"Hay Mariana para rato"

La bogotana Mariana Duque reconoce que cometió errores en el pasado, pero que espera recuperar su nivel. “La gente cree que con 25 años de edad ya estoy vieja”, dice.

La tenista bogotana Mariana Duque. / EFE

Cuando en 2010 Mariana Duque Marino ganó la Copa Colsánitas con tan sólo 18 años, e ingresó al ‘top 100’ del escalafón mundial de tenistas, fue catalogada como la sucesora de Fabiola Zuluaga, por las condiciones que mostraba en cada partido. Sin embargo, una tremenda presión fue ejercida sobre ella y de una u otra manera su rendimiento en las canchas se vio afectado.

Sumado a ello, los constantes cambios de entrenadores y preparadores físicos, además de problemas relacionados con la confianza y la fortaleza mental en su juego, hicieron que poco a poco esta revelación del tenis colombiano empezara a ser incluida por algunos periodistas y aficionados en la lista de las jóvenes promesas del deporte que nunca llegaron a consolidarse.

Pero Mariana nunca decayó, continuó entrenando y hoy se mantiene como la raqueta número uno de Colombia. Sabe que tiene que mejorar, y mucho, para regresar al nivel alcanzado hace algunos años. Consciente de sus errores, decidió cambiar de entrenador e incluso de preparador físico, y así como ejercita un golpe de revés o una derecha, también trabaja su parte mental, en donde encuentra su mayor debilidad.

El Espectador dialogó con la tenista, patrocinada por Colsánitas, luego de alcanzar las semifinales del Seguros Bolívar Open, que se disputó en el Country Club de Bogotá, las cuales le permitieron ascender 24 casillas en la WTA. Ahora es 168 del mundo. 

¿Cómo ha sido su 2014?

Yo creo que he sido menos regular en mi juego que la temporada anterior. Durante 2013 en casi todos los torneos en los que participé estuve muy bien y eso se reflejó en los resultados. Lamentablemente este año he tenido muchos altibajos y creo que se debe a los cambios. No andaba muy bien con mi anterior equipo, por eso espero que para este segundo semestre todo cambie. 

¿Por qué se dio ese cambio de equipo?

Cambié por mi tranquilidad. No estaba lo suficientemente feliz. Toda la vida había entrenado con Alejandro Pedraza, lo dejé cuando cumplí 18 años y ya estaba en el top 100 del escalafón mundial. Por querer mejorar, la embarré y hoy en día me doy cuenta de que me he debido quedar con él. También quiero estar en mi casa, pasar más tiempo en Bogotá y eso no se compara con nada.

¿Cuáles son las expectativas con estos nuevos cambios?

Ir preparando torneo a torneo. Mi objetivo es ser muy regular y constante. No pienso en resultados sino en mejorar, en ser consciente del trabajo que estamos haciendo. Cada vez que entro a la cancha quiero dar el 100% de mí.

De la Mariana que conocimos hace siete años, a la de hoy, ¿qué ha cambiado?

He aprendido a ir paso a paso. Ya no pienso en el ranquin, sino en jugar cada partido con la mayor concentración posible. Es necesario identificar y reconocer mis debilidades para trabajarlas.

¿Cuáles son esas debilidades que viene trabajando?

Mi revés debo mejorarlo. Sin embargo, con el entrenamiento lo he vuelto un arma. Aunque sigo considerando que lo más importante es la parte mental, por lo menos en mi caso. La mentalidad se entrena como una derecha y como un revés. Pienso que la gente se olvida de ese aspecto, pero lo importante es que el tenista sea consciente. Yo estuve con un psicólogo un año y medio y me sirvió. Cada vez que entro a la cancha pienso en lo que me decía para mejorar mi juego. 

¿Dónde encuentra la motivación para salir de los momentos difíciles?

De mi equipo. Ellos me dan la confianza para entrenar, para ser mejor. Lo que me pasó en los últimos años me hizo más fuerte. Me levanto cada día queriendo superarme, no me pueden volver a pasar esos bajonazos que venía teniendo desde hace cuatro años.

¿Por qué el nivel del tenis femenino colombiano no ha podido consolidarse?

Pienso que faltan torneos. Hablando con Catalina Castaño, siempre llegamos a esa conclusión. Están saliendo muchos tenistas en la rama masculina porque se hacen Challengers e incluso ya tienen un ATP aquí en Bogotá. Sin embargo, con las mujeres no es igual, aunque debo reconocer que el Seguros Bolívar Open ayuda a que las niñas empiecen a medir su nivel y el de las jugadoras que vienen de otros países. Espero que se hagan más torneos.

¿Imposible alcanzar lo logrado por Fabiola Zuluaga?

Creo que si los patrocinadores incrementan su apoyo, el nivel mejorará. El tenis es un deporte muy caro, es realmente duro salir a jugar torneos, por eso los patrocinadores deben fomentar torneos para que niñas que no hayan jugado profesional tengan la oportunidad. Está bien que se realicen en la rama masculina, pero a mí me importa verdaderamente lo que pase con las mujeres. Espero que sigan metiéndole la ficha y así logremos superar lo hecho por Fabiola. 

¿Hay Mariana Duque para rato?

Sí. La gente cree que por tener 25 años soy vieja en el tenis, pero yo creo que soy muy joven y estoy empezando mi parte de maduración. Mi meta es lograr un nivel alto que me permita estar dentro de las mejores del mundo, ha sido mi sueño y siempre he trabajado para eso. Sé que ahorita no tengo un buen ranquin, pero espero terminar el año bien y así empezar 2015 con toda la motivación.