Murray, ganador en Abu Dabi por enfermedad de Djokovic

La final que debía disputarse entre el tenista escocés y el serbio no pudo llevarse a cabo debido a que el número uno del mundo tenía fiebre. Por su parte, Nadal se llevó el tercer lugar.

AFP

El número uno de la ATP, el serbio Novak Djokovic, no pudo jugar la final del torneo de exhibición de Abu Dabi al estar enfermo, permitiendo al escocés Andy Murray levantar su primer título de la temporada.

El serbio, triple vencedor en los Emiratos Árabes Unidos y que venció al suizo Stanislas Wawrinka el viernes, indicó que tenía fiebre. Los organizadores del torneo de exhibición previo al inicio del calendario anual del circuito profesional confirmaron la información en su página web, indicando que el serbio no estaba en condiciones de disputar el partido.

"Lamentablemente no podré jugar la final de Abu Dabi esta noche. He estado enfermo con fiebre y no estoy en condiciones de jugar", ha asegurado el tenista en un comunicado en el que manifiesta su decepción por no poder saltar a la pista y felicita a Murray por el título logrado hoy.

Djokovic se había clasificado para la final del torneo de exhibición de Abu Dabi por cuarto año consecutivo y buscaba su cuarta corona en el Zayed Sports City, donde fue el mejor en sus tres últimas ediciones, en las que se impuso en la final a los españoles David Ferrer, en dos ocasiones, y Nicolás Almagro.

Murray también se quejó de un dolor en su hombro izquierdo durante la semifinal ante el español Rafael Nadal, al que venció por un contundente 6-2 y 6-0. El escocés se someterá a varias pruebas médicas antes de continuar su preparación para el primer Grand Slam de la temporada, el Open de Australia. 

Murray participará en la Copa Hopman, el torneo por equipos nacionales mixtos que se disputa en Perth (Australia), junto a Heather Watson.

Nadal recupera su mejor versión

Rafael Nadal recuperó sus mejores sensaciones con una victoria por 7-6 y 6-3 contra el suizo Stanislas Wawrinka, que no pudo contrarrestar la mejor versión del tenista de español un día después de firmar una reaparición errática ante el británico Andy Murray.

La vuelta a las pistas de Nadal dos meses después de su operación de apendicitis no fue todo lo buena que se esperaba. Nervioso, falto de ritmo y con algo de ansiedad, recibió un correctivo severo por parte de Murray, que no dio opciones a su rival para celebrar su regreso con una victoria.

En el fondo, el torneo de Abu Dabi, aunque se presente como una serie de partidos de exhibición con su final y su ganador, es algo más que eso. Sobre todo, cuando el 19 de enero, en 16 días, Nadal tendrá que comenzar el asalto al Abierto de Australia que perdió el curso pasado ante Wawrinka en la final.

Por eso, necesitaba una victoria balsámica para recuperar moral de cara a la siguiente quincena en la que tendrá que afinar su juego y su forma física para llegar al cien por cien a la cita australiana. El jugador helvético era un rival potente para medir sus fuerzas y Nadal no defraudó. Presentó batalla como acostumbraba en sus mejores momentos.

Aunque aún tiene armonizar su maquinaria, Nadal recogió moral de cara a sus compromisos más inmediatos. Al contrario que la jornada anterior, demostró haber perdido el miedo a pegarle fuerte a la pelota y fue muchísimo más sólido en sus golpes.

Pese a que sufrió en el primer set, se mantuvo firme mentalmente para llevarse una manga que acabó en el "tie break", en el que Nadal arrasó con un contundente 7-1 con el que cogió fuerzas para el siguiente acto del partido.

Lo comenzó fuerte, con un parcial de 2-0 rompiendo el saque a Wawrinka a la primera. Sin embargo, después de ese inicio de set arrollador, Nadal dio muestras de flaqueza por primera vez en el encuentro tras perder dos juegos consecutivos que volvieron a igualar el marcador. Esa pequeña recaída fue solo un espejismo. Nadal se mostró implacable, ganó su servicio y volvió a coger tierra de por medio con una nueva rotura que ya fue definitiva para Wawrinka. El suizo, con 4-2, estaba sentenciado.

Nadal, más relajado, enseñó sus mejores golpes. Subió a la red con contundencia, se permitió el lujo de hacer buenas dejadas y se mostró inflexible con Wawrinka. Al final, su victoria anuló su gran derrota del día anterior. Nadal comienza a ser Nadal. En Abu Dabi fue capaz de lo mejor y de lo peor, pero poco a poco va recuperando su mejor versión.