Novak Djokovic se despide entre lágrimas de Río

El tenista serbio fue eliminado por Juan Martín del Potro en primera ronda de los Juegos Olímpicos.

Novak Djokovic fue eliminado en primera ronda en los Juegos Olímpicos. Foto: AFP

Cuando salía de la cancha principal del Centro Olímpico de Tenis, Novak Djokovic no aguantó más. Las lágrimas se tomaron su rostro. Fue la forma más fácil de dejar salir toda la frustración que le dejó el partido contra Juan Martín Del Potro. Su sueño de ganar el oro olímpico nuevamente se escapó. Pero en esta ocasión fue más rápido de lo pensado. Se estrelló contra una ‘torre’ y a ilusión se acabó.

Djokovic lo ha ganado en torneos de la ATP. Allí no tiene rival. Incluso hasta Roland Garros logró ganar cuatro Grand Slams consecutivos. Pero en los Juegos Olímpicos no ha podido. Ha participado en tres justas y en las dos anteriores quedó por fuera de la carrera por el oro en semifinales. Río parecía que podía ser su consagración, pero no fue así. Sin dudas es una de las desazones más grandes de su carrera. “Ojalá algún día pueda saber lo que se siente ser campeón olímpico”, fue lo único que dijo tras ser eliminado.

Djokovic se marchó entre lágrimas. Una tristeza que él solo entiende. Este año solo había perdido cuatro partidos, pero el quinto revés lo dejó sin poder pelear por el oro olímpico, el único gran premio que le queda a su poblado palmarés. El serbio, aparentemente nervioso, sobreactuando en las celebraciones y superado por un rival extramotivado, no encontró la fórmula de cortar la entusiasta actitud del argentino. Del Potro salió fortalecido del Centro Olímpico de Tenis.

Una victoria que reactiva una carrera dañada por las lesiones. La muñeca le obligó, no hace mucho al paso por el quirófano. Dos años por la borda poco después de asomarse a la parte alta del circuito, al cuarto puesto mundial meses atrás, en el 2009, de ganar el Abierto de Estados Unidos. Del Potro, que en Londres 2012 privó al serbio del bronce olímpico, su última victoria de renombre, volvió a tumbar a Djokovic, ganador de siete títulos este año y poseedor de doce Grand Slam, entre ellos el de Roland Garros y Australia en el 2016.

Del Potro, apoyado por la mitad de una grada dividida en un ambiente futbolero, se escondió en su toalla al final. Entre lágrimas. A la espera de que Río 2016 le recupere como jugador. Ahora le espera el portugués Joao Sousa en segunda ronda.