Se acerca un Nadal - Djokovic en Roland Garros

Solos un rival separa el esperado duelo en cuartos de final entre el defensor del título, Rafael Nadal, y el actual número uno del ranking ATP, Novak Djokovic.

Archivo EFE

El estadounidense Jack Sock y el francés Richard Gasquet son los últimos obstáculos que se interponen en el camino hacia el esperado duelo de cuartos de final de Roland Garros entre el serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, y el defensor del título, el español Rafael Nadal.

A sus 22 años, Sock es el último superviviente de su país en el cuadro individual masculino de París y afrontará por vez primera unos octavos de final de un torneo grande. Lo hará ante un Nadal que persigue su décimo título en París, donde solo ha perdido una vez y contra el que nunca ha jugado.

"Creo que será una pelea excepcional", asegura el joven tenista de Lincoln, poseedor de una potente derecha con la que ha derribado en lo que va de torneo a rivales de la talla del búlgaro Grigor Dimitrov, décimo cabeza de serie, el Pablo Carreño y el croata Borna Coric.

"Me ha aplastado", confesó el prometedor croata, que recibió hasta 19 derechazos ganadores del estadounidense, un martillo pilón que funciona bien en la tierra batida.

Sock, que en 2010 ganó el Abierto de Estados Unidos en su categoría júnior, llega fresco a Roland Garros porque se perdió todo el inicio de temporada, recuperándose de una operación a la que se sometió a finales de la pasada.

Regresó en marzo en Indian Wells y alcanzó los octavos de final, donde perdió frente al suizo Roger Federer, uno de sus ídolos.

"Enfrentarme en París contra Nadal es un sueño comparable a jugar frente a Federer en Wimbledon. Son los dos mejores del mundo en esa superficie", afirmó.

"Espero que pueda disfrutar y mostrar mi talento en la pista", agregó el jugador, que no pareció impresionado por el desafío de medirse a Nadal.

Aunque la calidad del cañonero de Lincoln está fuera de dudas, le falta confirmarla cuando las cosas se ponen difícil. No tiene victorias contra rivales del "top 10", algo normal a sus 22 años.

Gasquet, por su parte, afrontará a Djokovic por duodécima vez y solo en una ocasión ha logrado vencer al hoy número uno del mundo. Y hace ya ocho años de aquello.

El francés era entonces un tenista prometedor, dotado de un talento excepcional y de un elegante revés a una mano que muchos situaban como el paralelo de Nadal.

Las historia fue diferente para el de Béziers, que a sus 28 años está resignado a no responder a las esperanzas que pesaban sobre sus hombros.

En Roland Garros, donde durante años el público francés le aguardaba como el mesías capaz de hacer olvidar a Yannick Noah, nunca ha superado los octavos de final y en Grand Slam llegó en una ocasión a semifinales en Wimbledon.

Cuenta con doce títulos en su palmarés, pero todos logrados en torneos menores, lo que le ha valido una reputación de tenista frío, sin espíritu ganador.

Una corriente que quiso revertir poniéndose bajo los auspicios del español Sergi Bruguera, ganador de dos ediciones de Roland Garros, 1993 y 1994.

Actualmente 21 del ránking, Gasquet se ha apuntado este año los torneos de Montpellier y Estoril, este último en tierra batida, pero en los dos Masters 1.000 que ha disputado en esa superficie solo superó una ronda, para caer contra rivales del "top 10".

Hay que remontarse al torneo de Washington del año pasado, en julio, para ver una victoria de Gasquet ante uno de los diez mejores del ránking. Allí venció al japonés Kei Nishikori.

"Voy a tener que hacer el partido perfecto para ganar", confiesa el francés, que se ha colado por cuarta vez en los octavos de final con dificultad.

Superó al argentino Carlos Berlocq en cinco sets en un partido que se jugó en dos días, porque la falta de luz obligó a suspenderlo cuando empataban a dos mangas. Y al sudafricano Kevin Anderson en cuatro sets que casi duraron cuatro horas.