Serena Williams conquista Wimbledon por quinta vez

Es el título 14 de Grand Slam para la estadounidense.

La estadounidense Serena Williams ganó este sábado su quinto título en Wimbledon, tras superar en un emotivo partido a la sorprendente polaca Agnieszka Radwanska, con parciales de 6-1, 5-7 y 6-2. La número seis del mundo, que venía de decepcionar en octavos de final del Australian Open y en la primera ronda de Roland Garros, reivindicó este 2012 y se alzó con su trofeo número 14 de Grand Slam.  

Se tardaron casi lo mismo los del Staff en cubrir la cancha con la carpa y el techo del estadio en cerrar para evitar una pequeña llovizna inoportuna (20 minutos), que Serena Williams en ganar con excesiva facilidad el primer set. La estadounidense traspiró poco o nada durante la primera manga, en la que realizó 16 tiros ganadores (contra apenas 5 de la polaca), tres aces y 36 puntos ganadores en total.

Esa inactividad de 20 minutos en el camerino, sin embargo, enfrió demasiado a Serena Williams, pero fueron suficientes para Radwanska para replantear su juego y mitigar su ansiedad. Como lo había anticipado antes de la final, la polaca, número tres del escalafón y primeriza en finales de grandes, volvió una vez más “sin nada qué perder”.

La polaca de 23 años cedió la presión del favoritismo a Serena Williams, olvidó los problemas respiratorios que la aquejaron la noche previa y dejó a un lado el pánico escénico. Recordó tal vez que de ganar su primera final de Grand Slam (como lo hizo la alemana Petra Kvitova en la edición de este torneo en 2011) lograría alcanzar la casilla número uno del escalafón mundial de la WTA, desplazando así a la rusa María Sharapova.

Radwanska remontó un 4-2 y le peleó de frente a la estadounidense con rallys largos y emocionantes. Impresionó al público del All England con winners sorprendentes y cuando se puso arriba 6-5 en el marcador, los errores de la menor de las Williams le dieron la paridad en sets a la polaca, que sólo cometió cuatro errores no forzados (contra 18 de Williams).

Sin embargo, la experiencia se impuso. La americana de 30 años revalidó su condición de favorita, y aunque no jugó tan bien como lo hizo en semifinales ante Victoria Azarenka, controló los hilos del tercer set y dos quiebres le bastaron para sentenciar el juego.

"Hace un par de años estaba en un hospital y casi no salgo, ahora estoy acá, feliz. Luego de estar en momentos emocionalmente tan bajos, he vuelto a ganar gracias a mi equipo. A ellos les agradezco", dijo Serena en medio de lágrimas. "Agnieszka ha mostrado un tenis fantástico y no sólo en esta final sino durante todo el año. Por eso la felicito", finalizó.