US Open seguirá sin techo, pese a la quejas por las lluvias

Según los organizadores del evento, el costo de ponerle techo es "prohibitivo".

Pese a las afectaciones de las lluvias y las quejas de jugadores, público y prensa, el Abierto de tenis de Estados Unidos seguirá jugándose al aire libre, porque según sus organizadores, el costo de ponerle techo es "prohibitivo".

Jim Curley, director del torneo, explicó este miércoles a la cadena ESPN por qué el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King en Flushing Meadows, Nueva York, no tiene una pista cubierta como las de Wimbledon o el Abierto de Australia, otros dos torneos del Gran Slam.

"Me encantaría tener un techo, absolutamente", dijo Curley. "Cuando se tomó la decisión de construir el estadio Arthur Ashe en los años 90, se tomó la decisión de no poner un techo. En ese entonces fue un coste prohibitivo, y aun lo es."

Dijo Curley que la ubicación del complejo tenístico en un antiguo vertedero de la ciudad, hizo tecnológicamente difícil añadir un techo para el Estadio Ashe, la instalación tenística más grande del mundo, con capacidad para 23.000 espectadores.

"El costo de ese proyecto hoy sería de más de 200 millones (de dólares). En realidad no tiene sentido financiero", acotó.

Las lluvias obligaron a cancelar este miércoles todos los partidos del cuadro masculino de la sesión diurna, dos de cuartos de final y cuatro de cuarta ronda, y se espera puedan realizarse a la noche los cuatro topes de cuartos de final de mujeres.

Pese a los atrasos del programa, Curley confía en que el torneo terminará el domingo, como está previsto, con las finales masculinas coincidiendo con el homenaje del tenis estadounidense al décimo aniversario del ataque terrorista a Nueva York.

"Es nuestra intención terminar el torneo a tiempo el domingo", dijo Curley. "Sentimos que estamos tratando con algunos de los mejores atletas en el mundo".
Las lluvias han obligado a pasar de domingo a lunes las finales de los últimos tres US Open.

Curley también respondió a las quejas de los jugadores este miércoles, que liderados por el español Rafael Nadal, dijeron ser muy peligroso jugar en una cancha mojada y resbaladiza sus topes de cuarta ronda.

Según el funcionario, sólo el estadounidense Andy Roddick le cuestionó al árbitro de su partido las condiciones de la cancha. Nadal y Roddick no dijeron nada hasta salir de la pista, tras anunciarse la suspensión por la nueva aparición de las lluvias.

"Queremos su opinión", dijo. "No tenemos ningún problema con ellos en que expresen esas inquietudes a nosotros, a los medios de comunicación".

Empero, Curley dijo que la decisión final de jugar o no la tomaba el árbitro principal del torneo, Brian Earley, en consideración con sus jueces asistentes.
"Dicho esto, nos tomamos la opinión de los jugadores en consideración", dijo Curley.

Nadal, campeón defensor del torneo, no parece estar de acuerdo con esto, y destacó en declaraciones anteriores a ESPN que "no queremos ir a la cancha si está lloviendo. Si me tengo que ir a la cancha, me voy a la cancha, pero creo que no es justo".

"Un Gran Slam significa mucho dinero, y nosotros somos parte del espectáculo, pero siento que no nos toman mucho en cuenta", manifestó Nadal, que vio su partido contra el luexmburgués Gilles Simon suspendido hasta mañana jueves.

También quedaron para esa fecha los encuentros entre el escocés Murray ante el estadounidense Donald Young; el del español David Ferrer frente a Roddick, y del francés Gilles Simon con el estadounidene John Isner.

Más temprano habían sido también pasados para el jueves los topes de cuartos de final entre serbios Novak Djokovic y Janko Tipsarevic, y el suizo Roger Federer con el francés Jo-Wildred Tsonga.

El martes por primera vez en la historia del US Open una jornada completa fue suspendida.

De los otros torneos del Gran Slam, el Abierto de Australia y Wimbledon cuentan con canchas retráctiles para estas eventualidades, y el Roland Garros anunció que tendrá estadio techado en los próximos años.

 

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