"Téofilo y Falcao pueden ser socios": Julio Comesaña

Para el asistente técnico de Leonel Álvarez, el barranquillero y el samario son compatibles en el ataque colombiano. "García es un tremendo rematador de fútbol ofensivo; Gutiérrez, es un jugador más sostenedor de pelota", dice.

¿Qué opina de poner a James Rodríguez como titular, teniendo en cuenta que no tiene experiencia en eliminatorias?

Entiendo las preguntas, pero cuando hablamos de experiencia en eliminatoria, ¿qué es, quién la juega? Juegan once, con balones, iguales, unos muy buenos, otros que no lo son tanto. James Rodríguez fue campeón en Argentina, y figura, con ¿cuántos, 17 años? Ha jugado el Mundial Juvenil, Suramericanos, actúa en Europa, es titular, mete goles, conoce la función. Si con todos esos argumentos el técnico decide que juegue, no encuentro razones para decir que no. Ya lo otro le toca a él.

No es molestia, seguro que no. Por el contrario, Julio Comesaña es amable, cálido. Cada respuesta es una forma de cortesía y, en ese sentido, de franqueza. Para el colombo-uruguayo, asistente técnico de Leonel Álvarez, no valen las medias tintas, al menos no en cuanto a la claridad, al razonamiento honesto. Hay matices, desde luego: las declaraciones son también un ejemplo de equilibrio, mesura y deliberación. Curtido por los años, el estratega habla sin tapujos, con lucidez.

A tan poco del partido, ¿cómo siente el grupo?

A medida que pasan las horas, el equipo se va integrando cada vez más. Al principio, la llegada es normal, se encuentran, son compañeros, no se ven. En la medida en que avanzaron los entrenamientos, se han ido compenetrando.

¿Sería osado salir a buscar el partido a La Paz?

Cada vez me cuesta más hablar de ofensiva y separarla de la defensiva. Es una unidad. Un equipo que defiende mal, muchas veces es porque ataca mal. Cuando uno ataca, tiene que tener la zona de finalización, de rebote y de seguridad en la mitad cubiertas, para tener un volumen ofensivo adecuado, sostener y ganar rebotes. Y cuando uno defiende, si los de arriba se quedan pensando, no alcanza. Eso es todo: defendernos muy bien, con mucha precisión y seguridad, y mostrarle a Bolivia que cada vez que agarremos la pelota, nuestra intención no es quedarnos atrás, sino ir a buscar el gol.

¿4-4-2 ó 4-1-4-1, qué es lo mejor?

Lo que he visto, y lo que he hablado con Leonel, es que el equipo conoce el 4-1-4-1 muy bien, lo ha trabajado mucho, y el 4-4-2 es una variante, en caso de que haya necesidad, por las circunstancias del partido, que también se repasó. La elección de los hombres para el inicio del encuentro será del entrenador, y la estrategia también la determinará él.

¿Qué gana el equipo con Teófilo o con Falcao?

Son diferentes. Falcao es un tremendo rematador de fútbol ofensivo, un hombre que en el último cuarto de cancha es mortal. Teófilo es un jugador más sostenedor de pelota, más de aguantar para que lleguen los volantes. Si Falcao se aleja mucho, o se lo deja muy solo, puede perder eficacia. Hay que llevarle la pelota y aprovechar su poder en las diagonales cortas y en el juego aéreo. Gutiérrez es distinto. Pueden ser socios, en las circunstancias que se presenten.

Por las características del encuentro, ¿sería más indicado Teo?

Sería atrevido decirle quién es más indicado, porque es una decisión de Leonel. Sólo le puedo decir que, en todos los partidos, la gente que está afuera es fundamental, y en este más, porque es un juego largo, difícil, complejo, y hay que acertar en la estrategia inicial, que nos permita jugar con seguridad, y en el remate, cuando el entrenador entienda que hay que hacer algo diferente.

¿Cómo siente al grupo con el tema de la altura?

Es un aspecto que no se puede evitar tocar, no se puede andar con cosas escondidas, pero tampoco hay que hacer un drama. Ahí nos toca jugar. Cuando vengan los demás a Barranquilla, allá tendrán que hacerlo. Sí hay que tenerlo claro para saber cómo comportarnos en esa situación.

¿Qué hay que esperar de Bolivia?

La intención, como todos los equipos de altura, es de desgaste: pelota por fuera, por dentro, de un lado a otro, intentar entrar por el medio, media distancia y, me llamó la atención, muchos centros, en el último cuarto de cancha, principalmente desde la derecha, buscando la cabeza de Marcelo Martins.

¿Les quedó faltando algo por ensayar?

A los técnicos siempre nos falta algo, nos ponemos inquietos, un poco nerviosos, porque queremos controlarlo todo, pero vamos a llegar bien al partido.

¿Cómo se trabaja lo mental?

La cuestión de autoestima es muy importante. Yo sufrí mucho a estos jugadores en contra, hoy gozo teniéndolos a favor. No puedo creer ni entender por qué nos preocupamos tanto, más allá de lo normal, con lo que tenemos y con la experiencia que hay. Es una cuestión de carácter, de no dar el brazo a torcer, de no dejar de correr los balones, de poner en la cancha lo que el equipo tiene y de confiar. No subestimar a nadie pero no temer a nadie. Lo han demostrado. Es proponérselo.