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El capitán de Brasil, Thiago Silva, confesó que ha estado ansiosamente esperando 4 años para tener su revancha en los Juegos Olímpicos, tras ser eliminado su equipo por Argentina en las semifinales de Pekín-2008.
"No sé si es el partido de mi vida (contra Corea del Sur, en Londres-2012). Pero sí sé que es importante. Esperé cuatro años para este momento tan especial", de disputar el ingreso a la final por el oro, dijo el defensa de 27 años, en rueda de prensa en la Villa Deportiva Spartington de Manchester.
Argentina, ganador del oro, goleó 3-0 a Brasil, cuyo equipo integraba el defensor, en la capital china y así frustró otro intento por ganar por primera vez la preciada medalla.
Thiago Silva, jugador del Paris Saint Germain, dijo "estamos respetando a nuestro adversario. Estamos enfocados en trabajar firme, concentrados" para jugar en Old Trafford por las semifinales.
"No va a ser una cosa fácil alcanzar esa medalla tan soñada. Por algo el rival está aquí", comentó el zaguero y caudillo de la Seleçao, al término de un entrenamiento en las afueras de la ciudad, por primera vez cerrado a la prensa en su primera parte.
El futbolista, un caudillo por experiencia y don de mando sobre compañeros suyos casi nuevos en estas lides, dijo haberles mostrado la medalla de bronce conquistada en Pekín-2008 al ganarle a Bélgica 3-0, como una manera de evidenciar el orgullo por los logros olímpicos.