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Cuatro años después de su primera victoria, el ciclista Iván Basso conquistó su segundo título del Giro de Italia, una de las tres carreras por etapas más importantes del mundo.
El pedalista, del equipo Liquigas, hizo historia al consagrarse en 2006, pero meses después vivió un infierno, al ser vinculado por dopaje a la ‘Operación Puerto’. Luego de cumplir una larga sanción, ahora volvió a saborear las mieles de la victoria, tras superar al español David Arroyo, quien finalizó segundo, y a su compatriota Vincenzo Nibali, quien completó el podio.
La prueba finalizó ayer con una contrarreloj de 15 kilómetros en las calles de Verona, en la que se impuso el sueco Gustav Erik Larsson y en la que el antioqueño Mauricio Ardila ocupó el puesto 18 y se consolidó en la casilla 15 de la general.
Nibali, lugarteniente de Basso en el Liquigas, defendió con éxito su tercera plaza en el podio, amenazada por Michele Scarponi, otra de las figuras de la carrera, al lado del australiano Cadel Evans y el kazako Alexandre Vinokourov.
En ausencia del vencedor del Giro 2009, el ruso Denis Menchov, quien este año apostó por el Tour de Francia, Basso dominó la ronda italiana en la última semana, tras enfundarse la camiseta rosa en la etapa del legendario Mortirolo, por lo que en las fracciones del sábado y el domingo se limitó a conservar su ventaja y ver cómo se definían los lugares secundarios y las clasificaciones complementarias.
El campeón, de 32 años, fue identificado en 2006 como uno de los usuarios de la red de dopaje, dirigida por el médico español Eufemiano Fuentes y el Comité Olímpico Italiano (CONI), que le impuso una sanción de dos años.
Encaramado en lo más alto del podio junto a sus dos hijos, Basso anunció que su próximo objetivo es el Tour de Francia, al que no piensa ir “sólo por participar”, y aseguró que han quedado atrás los malos tiempos. “Sufrimos juntos y ahora podemos celebrarlo juntos”, dijo en alusión a sus hijos y a su esposa, Micaela, que espera un tercero.
“Ha sido un Giro muy duro y por eso la victoria es mucho más grande que la de 2006, porque ha sido una carrera espectacular. Tengo mucho que agradecer a mi equipo, que ha estado fantástico en mi ayuda”, declaró Basso, que espera lograr la hazaña de su compatriota Marco Pantanis, que en 1998 ganó Giro y Tour de Francia. “Creo que puedo hacerlo”, afirmó el corredor, que fue segundo en el Tour de 2005 y tercero un año antes.