"Con un gol, Santa Fe liquida"

El técnico que ganó la séptima estrella con el equipo cardenal después de 36 años, analiza la final de esta tarde frente al Medellín.

El técnico bogotano Wilson Gutiérrez fue el que le dio la alegría de conseguir una estrella al pueblo santafereño después de 36 años. Acá daba la vuelta olímpica en el estadio El Campín. / El Espectador

El 15 de julio de 2012 es quizás el momento más feliz que han vivido los hinchas de Santa Fe en los 73 años de historia del club bogotano. En la noche de ese domingo, el equipo cardenal venció 1-0 al Deportivo Pasto en el estadio El Campín y dio la vuelta olímpica después de 36 años. La séptima estrella, la ilusión que se había convertido en una obsesión, llegó. Muchos técnicos lo intentaron, algunos de nombre, otros no tanto, pero al final el encargado de hacer la proeza fue un hombre de la casa, Wilson Gutiérrez, quien unos años atrás había vestido la camiseta albirroja y también ocupado el puesto de asistente técnico de Arturo Boyacá.

Luego de esa final, Santa Fe volvió a ser grande en Colombia, comenzó a pelear constantemente campeonatos, venció a Millonarios en la Superliga e incluso internacionalmente llegó hasta la semifinal de la Copa Libertadores de 2013. Esa semilla que puso Gutiérrez ha seguido dando frutos y a pesar de que a mitad de este año renunció al equipo, los resultados de la mano de Gustavo Costas han seguido siendo positivos.

Gutiérrez habló con El Espectador sobre la finalísima que jugarán esta tarde (5:30 p.m., por Win y RCN) Santa Fe y Medellín en el estadio El Campín. Los albirrojos llegan con diferencia de un gol y están ad portas de la octava estrella.

¿Cómo se vive el momento previo a una definición como la de esta tarde?

Con mucha ansiedad. A uno le dan muchas ganas de que sea ya el partido, para salir a jugar y definir lo que está en disputa. Afortunadamente en esta final Santa Fe tiene una ventaja importante, así que eso da un poco de tranquilidad. Claro que todo eso que se siente se acaba apenas comienza el partido.

¿Qué es lo que más recuerda de aquel 15 de julio de 2012?

La verdad es que recuerdo mucho ese día. Todo fue especial. Primero, sentir a toda la gente motivada. En las puertas del hotel muchas hinchas cantaban y lo ponían a vibrar a uno. Luego, todo el recorrido hacia el estadio lo hacía sentir a uno fuerte y con ganas de que empezara la definición. Entrar al estadio y verlo rojo me llenó de orgullo de ser santafereño y luego las lágrimas y la emoción cuando terminó el juego. La celebración fue especial, porque eran 37 años en los que todo un pueblo soñaba con algo así. Nunca olvidaré esa noche del 15 de julio de 2012.

Con Santa Fe disputó dos finales, una la ganó y la otra la perdió. ¿Cuáles fueron las diferencias de esos momentos?

Frente al Pasto estábamos muy fuertes, mientras que contra Nacional veníamos disminuidos por todo el desgaste que se había tenido en esa temporada. Habíamos llegado hasta la semifinal de la Libertadores y esa doble confrontación durante el semestre nos desgastó mucho. Perder ese título me dolió bastante, porque habíamos conseguido un importante empate allá y en casa no supimos definir.

¿Cómo evitar que le ocurra lo mismo a Santa Fe ahora?

Son momentos diferentes. Como te dije, en esa final veníamos golpeados físicamente por el desgaste, algo parecido a lo que le pasó a Nacional en este semestre. Esa vez Santa Fe tuvo fuerzas hasta que le marcaron el primer gol. En esta oportunidad se ve a un equipo sólido y llega con una diferencia de un gol, en ese entonces era un 0-0. Medellín tiene que ir al frente y eso puede darle espacios a Santa Fe.

¿Qué mensaje se les debe dar a los jugadores en este momento previo a la final?

Que lo que se va a jugar es el esfuerzo de todo un semestre y que no se puede tirar todo a la borda en 90 minutos. Es un último esfuerzo en el que se debe dejar hasta la vida en la cancha. La concentración durante todo el juego es la clave.

¿Le da nostalgia no estar en Santa Fe?

Siento mucha alegría y algo de nostalgia. Pero se tomó una decisión de la que no me arrepiento. Pienso que el resultado de Santa Fe es en parte gracias a mi decisión, porque era un buen momento para salir. Siempre he tenido mucha fe en el equipo, así lo he hecho saber en redes sociales. Por momentos la gente no creía, pero yo sí. Estoy tranquilo y quiero la octava para Santa Fe.

¿Qué es lo que más destaca del equipo?

Que veo una familia y un grupo tan fuerte como el que ganó la séptima estrella. Gustavo Costas ha sabido manejar muy bien el equipo y lo ha hecho jugar un fútbol muy práctico.

¿Qué tanta diferencia ve entre este equipo y el que usted dirigió?

El equipo que ganó la séptima jugaba más con el balón, era más tranquilo para abrirse espacios y generar opciones. Este es un Santa Fe más práctico. Va hacia el frente y logra llegar al arco rival en pocos toques.

¿Se siente parte de este buen momento que atraviesa el club, no sólo en la parte deportiva?

Sí, claro que sí. Me siento parte de todo lo que está viviendo Santa Fe. Este no es un proceso que arrancó este semestre, es algo que viene desde cuatro años atrás, en los que se logró un título de Liga, una Superliga, una semifinal de Copa Libertadores y siempre peleando arriba. Ahora el técnico Gustavo Costas ha puesto toda su experiencia y ha hecho un trabajo muy importante. Por algo está ahí, cerca de la octava.

¿Cómo se imagina el juego del Medellín?

El DIM es un equipo que juega bien. Tiene al goleador y no se le pueden dar espacios. Claro que el problema es que dependen mucho de lo que haga él. Ahí Santa Fe tiene que aprovechar y ajustar bien esa marca.

¿Cómo cree que se debería manejar la diferencia de un gol?

Saliendo a buscar un gol rápido. Estoy convencido de que con un gol, Santa Fe liquida la serie.

¿Ganar la octava le quitaría valor al título que usted consiguió?

Yo no creo que le quite valor. Es entendible que siempre se recuerde más el último título, pero lo que significó la séptima, 36 años después, no será fácil de olvidar para los hinchas de Santa Fe.

¿Sueña con regresar en algún momento a Santa Fe?

Claro que sí. Es un sueño volver a la casa.

¿Le gustaría hacerlo no como técnico, sino a trabajar en el club?

En este momento mi carrera como técnico está comenzando. Quiero seguir dirigiendo. Seguro en algún momento podré llegar a Santa Fe en alguna otra posición, pero ahora quiero seguir haciendo esto.

¿Se arrepiente de haber ido al Pasto?

No, para nada. Son experiencias y cosas que lo ayudan a formarse a uno como profesional. A pesar de los resultados y todo, fue algo muy enriquecedor para mí.

¿Qué planes tiene para el futuro?

Por el momento estoy descansando, viendo mucho fútbol y esperando alguna oportunidad de dirigir. Igualmente sigo capacitándome, haciendo cursos a distancia y manteniéndome actualizado.

¿Irá al estadio o cómo vivirá la final?

Yo tengo mis entradas para ir. Es un deseo que voy a cumplir.


* [email protected] / @luisguimonte

 

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