Un pequeño gran capitán

Con una destacada actuación de Lionel Messi, el equipo albiceleste comenzó con pie derecho su camino rumbo a Brasil 2014.

Argentina tenía que olvidar su pasado. Cuando menos, el reciente: la eliminación en los cuartos de Sudáfrica y el fracaso en la Copa América, de la que fue anfitrión. 18 años sin títulos pesan demasiado.

Por eso, en el arranque de las eliminatorias a Brasil 2014, había una nueva ilusión: la de cortar esa sequía. Conforme a eso, Argentina salió a arrollar a Chile este viernes en el Monumental, en el partido más atractivo de la primera jornada.

Y por eso, también, el técnico Alejandro Sabella paró un equipo equilibrado, menos rimbombante y sí más efectivo. Con un 4-4-2 tradicional, el exestratega de Estudiantes confiaba en alejar esos fantasmas y construir un presente.

Empezó bien. Recién comenzado el partido, y tras un tiro de esquina, Ángel Di María dio un pase magistral a Gonzalo Higuaín, que la mandó a guardar. En esa anotación, más cercana al pragmatismo que a la estilización del juego, parecía estar una actitud: la de definir el encuentro lo más rápido posible. Los chilenos, que en la previa habían manifestado ir a Buenos Aires por la victoria, lucían perdidos en la cancha.

Y lo lucieron más después de que, luego de una habilitación de Higuaín, Lionel Messi marcó el 2-0 y pareció sacarse de encima la presión y las críticas. Más sacrificado que en el Barcelona, el rosarino logró echarse al hombro al equipo, ser fundamental sin que sus compañeros generaran alguna dependencia.

Aunque los de Claudio Borghi se aproximaron al final del primer tiempo (y descontaron con Matías Fernández en la etapa complementaria), estaba claro que Argentina era un dominador indiscutible. La notable noche de Higuaín, que logró una tripleta, es el mejor ejemplo.

Con el 4-1 final, los albicelestes mantuvieron su paternidad sobre Chile en el Monumental. Un buen comienzo, más aún si se tiene en cuenta que las estrellas parecieron ser, por primera vez en mucho tiempo, un equipo unido y afirmado en una convicción.

Triunfo del Ecuador de Rueda

La selección de Ecuador comenzó bien su camino al Mundial de Brasil 2014 este viernes, con un gran partido de Antonio Valencia, del Manchester United, que condujo al equipo tricolor al triunfo en Quito por 2-0 sobre Venezuela. La victoria también da nuevos aires al seleccionador colombiano Reinaldo Rueda, quien toma un respiro por las críticas recibidas desde que asumió el mando del conjunto ecuatoriano. Los goles de Ecuador se dieron tras dos centros de Valencia, para definiciones con golpe de cabeza de Jaime Ayoví, a los 14 minutos, y de Cristian Benítez, al minuto 37.
“La convicción y armonía del equipo nos llevó al triunfo. Durante los días de concentración se vivió un lindo ambiente, que nos hacía presagiar que nos iba a ir bien en el encuentro, y así sucedió”, fue el balance de Rueda.