Un triunfo con altura

Colombia ganaba 1-0 y en el minuto 85 llegó el empate de Bolivia. Pero Falcao, el goleador, nos puso a celebrar.

Tuvieron que pasar 28 años para que la selección de Colombia volviera a ganar en la desafiante altura de La Paz, nada más ni nada menos que a 3.650 metros sobre el nivel del mar. Y ayer fue ese día, justo en el momento en que más lo necesitaba, en su inicio en las eliminatorias al Campeonato Mundial de Brasil 2014, con un técnico debutante que de carambola llegó al banco nacional, tras la abrupta salida de Hernán Darío El Bolillo Gómez.

La anterior victoria, 1 por 0, había sido el 14 de agosto de 1983, con tanto de Álex Didí Valderrama, y fue en la fase de grupos de la Copa América. El dramático triunfo de ayer, 2 goles por 1, fue el primero de la selección nacional en la historia de las eliminatorias. Una victoria que alimenta las ilusiones de clasificar a la Copa Mundo, después de tres intentos fallidos. El camino es largo, pero estos primeros puntos constituyen una inyección anímica para un combinado en el que abunda la juventud.

En los primeros 45 minutos Colombia, si bien mantuvo el cero, dio ventajas, especialmente por el sector derecho, el de Pablo Armero, quien lució algo desenfocado, lento e impreciso, y permitió sendas entradas de Lorgio Álvarez y Pablo Escobar. A la lentitud de Armero se sumaba la falta de marca de James Rodríguez, quien aunque era importante en el manejo del balón, no ayudaba en defensa. Asimismo, Carlos Alberto Sánchez y Abel Aguilar brillaban por su ausencia. Bolivia se acercó y a través de remates de larga distancia dejó ver imprecisiones en varias ocasiones al arquero David Ospina.

Sin embargo, el primer tiempo no fue malo. La selección de Colombia también tuvo varias opciones de pasar al ataque y en cuatro ocasiones pudo haberse ido en ventaja con Dorlan Pabón, que se excedió en lo individual, y James Rodríguez, que promediando la primera fase empezó a dar destellos de lo que vendría después en el partido.

El primer tanto, el de la felicidad transitoria, llegó apenas a los dos minutos del segundo tiempo, tras un brillante pase de Teófilo Gutiérrez que definió inteligentemente el antioqueño Dorlan Pabón. De inmediato, con la tempranera ventaja, el técnico antioqueño Leonel Álvarez movió sus fichas para recomponer la figura en la cancha y oxigenar al equipo. En el curso del segundo tiempo salieron Dorlan Pabón, Freddy Guarín y Teo Gutiérrez por Dayro Moreno, Diego Chará y Radamel Falcao García.

No obstante, en el reacomodo del equipo, la selección anfitriona ganó un segundo aire y consiguió el empate en una jugada donde hubo pasividad de la marca colombiana. El tanto fue anotado, de larga distancia, por Wálter Flores al palo derecho del arco de David Ospina. La ilusión se apagaba, otra vez faltaba el centavo para el peso, otra vez el empate sería el mejor negocio en la temible altura de La Paz.

La igualdad animó a los bolivianos, que se fueron a la ofensiva en búsqueda de la esquiva victoria en su casa, pero en un rápido contragolpe, cuando el reloj del árbitro Carlos Amarilla ya marcaba el final del encuentro, el juvenil James Rodríguez —la figura de la cancha— filtró un balón al costado derecho, Dayro Moreno se llevó la marca del central boliviano y rápidamente cedió a Falcao, quien habilitado llegó por el centro y selló la dramática e histórica victoria, una victoria de altura que deja abierta la ilusión de la clasificación mundialista.